Silencios atronadores

AFP

La mañana del 29 de octubre de 2020, un mahometano perpetró un atentado en la Basílica de Notre Dame en Niza. Al grito de «Alá es grande», atacó y mató a tres católicos que se encontraban allí.

Una de estas tres víctimas no sucumbió al momento. Herida de gravedad, logró salir de la basílica y buscar ayuda en una cafetería cercana. Falleció aproximadamente noventa minutos después. Ella es Simone Barreto Silva, procedente de Salvador de Bahía, Brasil. Se dedicaba al cuidado de ancianos y tenía tres hijos, a los cuales, según los testigos, dedicó sus últimas palabras en este mundo.

Simone Barreto Silva podría haber sido motivo propagandístico, de varios «victimismos» de rabiosa actualidad. Simone era una mujer, fue asesinada por un hombre. Simone es de clase trabajadora. Simone es inmigrante y de raza negra.

Pero no hay hordas de feministas pintadas de morado reivindicando su figura, ni clamando venganza por su muerte a manos del «patriarcado islámico». Tampoco defensores de la inmigración masiva, infinitas ONG´s de dudosa reputación, utilizado la ocasión. Ni el movimiento yanqui BLM o similares han organizado sus algaradas por este ataque a «uno de los suyos».

Nos alegra que Simone no haya sido utilizada por estos movimientos. Es un alivio que no se haya convertido en marioneta del victimismo, propio de esta sociedad enferma. Porque es un pensamiento enfermo considerar que cualquier tipo de sacrificio, sufrimiento o contrariedad es inasumible.

Esta circunstancia nos sirve para ilustrar la realidad más profunda de estos movimientos progresistas. Son victimismos que hacen suyas consignas cándidas que ocultan otros intereses. Los movimientos feministas, pro inmigración, anti racistas, etc. no son una reacción espontánea de la sociedad civil. No pretenden defender a los más débiles.

Son un conjunto de asociaciones, subvencionadas y teledirigidas por las mismas élites, que con excusas sentimentales pretenden arrasar los restos de la sociedad tradicional. Su fin no es la caridad, ni siquiera la solidaridad. Eso demuestra su indiferencia por el asesinato de Simone Barreto Silva. ¿Por qué no les interesa? Porque era una católica y su agresor la sorprendió rezando en la iglesia.

Elena del Rosario Risco Donaire, Margaritas Hispánicas.