Vox mariconea

Composición editorial de imagen de EP.

La portavoz adjunto y secretaria general de Vox en el Congreso, Macarena Olona, ha vuelto a hacer un guiño al mundillo aberrosexualista en Twitter. Olona ha catalogado como «luchadora» a un pobre travesti al que alentaba para «desmentir las falacias que se vierten sobre Vox en temas como homosexualidad etc».

Ya en el mes de mayo, con un mensaje endiabladamente cursi, replicó a un sacerdote: «yo doy gracias a Dios por el amor. En todas sus manifestaciones». El sacerdote había objetado la bendición de las parejas aberrosexualistas por los presbíteros.

Jaime Balmes enseñaba que los liberales moderados se llamaron después conservadores. Porque moderaban la revolución para luego conservarla, y así asentarla de una forma más eficaz que los progresistas. Estos últimos, por su radicalismo, provocaban una gran inestabilidad que ponía en riesgo la revolución.

Esto se comprueba atendiendo Vox, el partido más conservador del arco parlamentario. Vox actúa como coche escoba del liberalismo, recogiendo y asentando todos los errores del progresismo izquierdista. El partido de Santiago Abascal modera, conserva y asienta a los exaltados de nuestro tiempo. De esta manera, provoca que la parte nominalmente católica de sus votantes acaben tolerando y finalmente aceptando toda mezquindad moral.

Este acto de Macarena Olona no es ni un caso aislado ni un desliz. Es la dinámica propia del conservadurismo revolucionario, se llame como se llame. Una vez más, como afirmó S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, «el conservadurismo demuestra ser el peor enemigo de la Tradición».

Jaime Alonso, Círculo Tradicionalista Juan José Marcó del Pont.