Crónica de la XIII Cabalgata por La Hispanidad

Algunos de los asistentes a la cabalgata. Foto: Sebastián María Bajcetic

Cada año, por la gracia de Nuestro Señor y el llamado de Nuestra Señora, se renueva la peregrinación a caballo por los paisajes cerreños del entrañable Tucumán. Año a año se busca reafirmar la fidelidad y dar consuelo al Inmaculado Corazón de María, primer sagrario, pidiendo la mediación de numerosas gracias para la Santa Iglesia, nuestras patrias hispanas y familias.

Durante un peregrinar de 4 días, adentrados por las antiguas y profundas sendas de los cerros tucumanos, 38 cabalgantes llegados de todos los puntos del país visitaron diferentes parajes perdidos y olvidados por la vorágine de la urbe. En su recorrido, la Cabalgata por La Hispanidad, recibió por parte de los lugareños una marcada y sincera hospitalidad, acogiendo con gran júbilo la visita de las imágenes peregrinas y la presencia de los dos sacerdotes que acompañaron en esta oportunidad.  

Fueron días diáfanos con noches heladas. El espíritu de camaradería fue unánime y permitió sortear las adversidades que se presentaron en el antes, el durante y el después que implica la concreción de una empresa de estas características. Los cabalgantes no sólo vivieron momentos de encuentro y de reflexión, fogones criollos diarios acompañados de amicales diálogos, las experiencias propias del encuentro con la vida diaria de la gente del cerro y sus innumerables virtudes; sino también la contemplación de la obra creadora y el encuentro con la presencia viva de Nuestro Señor Jesucristo en la Santa Forma.

En esta ocasión la XIII Cabalgata por La Hispanidad tuvo por tema central: «Corpus Christi», ya que las fechas de su realización (17 al 20 de junio) coincidieron  providencialmente con dicha festividad litúrgica. Como lema de la misma se tomó el estribillo del Himno del Congreso Eucarístico Argentino del año 1934: «Domina las naciones y enséñales Tú Amor». Del mismo himno, que fue entonado de manera reiterada por los cabalgantes en la celebración de las misas diarias, se seleccionaron estrofas que sirvieron de inspiración y marco para 3 conferencias —redobladas por sustanciosos sermones— en torno a ellas. En cada conferencia se reflexionó sobre la Presencia Real de Nuestro Señor Jesucristo.

En concreto, los temas tratados fueron: 1) La Eucaristía Sacrificio: «Abrían los surcos para los trigales; espigas dan hostias y leños altares». 2) La Eucaristía Sacramento: «La Patria se aroma de incienso de misas, Tú rozas los labios y alientas las vidas». 3) La Eucaristía y la sociedad: «Pasearon el Corpus por nuestros solares, los hombres que luego fundaban ciudades».

El viernes fue el primer día, que empezó con la Santa Misa en la capilla de Nuestra Señora de La Merced. Posteriormente se ensilló a los caballos e hizo lectura de la proclama de inicio a cargo del abanderado de la Cruz de Borgoña de la cabalgata anterior (XII – 2021). Se visitó la casa de algunos lugareños a medida que el peregrinar avanzaba, que solicitaron a los sacerdotes la debida bención de sus bienes: casa, animales, agua, etc; estas situaciones se repiten en el avance de la cabalgata por su derrotero. Alcanzada la primera posta se destaca la primera conferencia y tertulia, el rezo del Santo Rosario y el fogón criollo. 

El sábado continuó el peregrinar, una vez llegados a la segunda posta (a horas del almuerzo) hubo un primer merecido y extenso descanso. Luego, a horas de la oración, ocurrió la segunda conferencia y posteriormente, de manera previa a la celebración de Corpus Christi, se realizó una hora santa con exposición del Santísimo. Para esta ocasión se contó con una preciosa custodia prestada por una querida familia pampeana. Seguidamente hubo un exquisito asado y un cálido fogón que, en el canto de sus guitarreros, renovaba los ánimos y daba abrigo en tan helada noche.

El domingo se realizó la celebración de la festividad con todas las pompas que merece. No se cuenta con una catedral por esas tierras tan elevadas, pero tuvimos por cabecera la insigne pared de adobe de un humilde rancho, por crucero la formación de los cabalgantes, por nave central la sombra de un árbol señorial, por rosetón al astro mayor y por torres la presencia perenne de los cerros; en ese humilde y bello lugar se hizo presente el Señor del Universo y anduvo en procesión, entre arroyuelos, caballos y cabras, en compañía de todos los presentes: peregrinos y lugareños que elevaban cantos de alabanza guiados por un magnífico coro.

Por horas de la tarde, de camino a la tercera posta, hubo un momento de detención frente a la Cruz de la Hispanidad, enclavada en las alturas, para rezar el Santo Rosario en memoria de todos aquellos que nos precedieron en la Fe, con atención especial, este año, a Doña María Jesús Gallardo.

Finalmente, el lunes, ya cercanos a la última posta, se proclamaron las palabras de cierre, se hizo entrega de las distinciones y la formación marchó en procesión final, culminando con la consagración de todos los cabalgantes al Inmaculado Corazón de María y con la Santa Misa por La Hispanidad.

Se agradece sinceramente a todos aquellos que colaboraron, material o espiritualmente, para la realización de esta XIII Cabalgata por La Hispanidad para mayor gloria de Dios.

Francisco Javier Viejobueno, Círculo Tradicionalista del Río de la Plata

 

Foto: Lucas Picco

Foto: Sebastián María Bajcetic

Foto: Sebastián María Bajcetic

Foto: Sebastián María Bajcetic

Foto: José Recúpero

Foto: Sebastián María Bajcetic

Foto: Sebastián María Bajcetic

Foto: Sebastián María Bajcetic

Foto: Juan José Macías

Foto: Franco Fagioli

Foto: Franco Fagioli

Foto: Franco Fagioli

Foto: Sebastián María Bajtetic