Europa da el ultimátum a Hungría y Polonia

Composición editorial desde imágenes de Consejo de la U. E.

BRUSELAS- «Renunciar al Estado de derecho sería renunciar a la UE», sentencia la Comisión Europea, ante el veto de Hungría y Polonia a los presupuestos de la UE. El vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, confrontó a los dos países. Hungría y Polonia siguen paralizando los presupuestos y Timmermans argumenta que: «Nadie obligó a Polonia o Hungría a firmar y ratificar los tratados europeos».

El vicepresidente Timmermans afirmó con claridad que la principal prioridad política de Polonia y Hungría es mantener los compromisos europeos

El vicepresidente de la Comisión, Timmermans, explicó la delicada situación en que se encuentran Polonia y Hungría dentro de Europa. Remarcó el carácter vinculante de los tratados firmados por ambos países. Afirmó con claridad que la principal prioridad política de Polonia y Hungría es mantener los compromisos europeos, al igual que todos los países miembro.

Defendió la definición de «Estado de derecho» recogida en el Tratado de la Unión Europea (TUE), pieza clave en la cosmovisión de integración europea. Renunciar el concepto del TUE sería renunciar al Estado de derecho, según el vicepresidente. Y «renunciar al Estado de derecho sería renunciar a la UE», declaró en clave de ultimátum.

«O te adaptas» y formas «la revolución industrial. O la revolución industrial te adapta a ti». Afirma el vicepresidente Timmermans. «O te redefines o algo nuevo surge para afrontar el nuevo contexto».

Realizó estas declaraciones el 9 de diciembre, justo antes de la cumbre de Bruselas marcada por el veto a los presupuestos de Polonia y Hungría. También se pronunció sobre el resquebrajamiento del europeísmo. Uno de los problemas ideológicos para el vicepresidente de la Comisión europea son los populismos. Frente a las actitudes populistas, anunció que los países miembro tienen «dos opciones». «O te adaptas y das forma a la revolución industrial en beneficio de toda la sociedad. O la revolución industrial te adapta a ti. O te redefines o algo nuevo surge para afrontar el nuevo contexto».

«Europa es un monstruo político y un destructor moral», declara M. Quesada ante las posiciones de la Comisión Europea.

«Europa se quitó la careta hace tiempo», afirma Miguel Quesada, responsable carlista de Sevilla. «No es una alianza libre, ni beneficiosa. Se consolida como proyecto político que impone el rumbo a los Estados miembros. Ante la posición europea, declara desde el Círculo Hispalense: «Veremos cómo Europa domina a España y los otros países. Incluso cómo trata de fragmentarlos y absorberlos. Es un monstruo político y un destructor moral totalmente nihilista».

FARO/Círculo Hispalense