Ciudad de Méjico.– El pasado sábado 15 de marzo de 2025 miembros del Círculo Tradicionalista Celedonio de Jarauta se dieron cita en el ya tan concurrido Árbol de la Noche Triste para honrar a los Mártires de la Tradición.
Ya una vez reunidos todos se procedió con los honores debidos, el profesor Alexander Becker, secretario del círculo, inició con una breve explicación a manera de introducción sobre la festividad que los reunía. En materia se le otorgó la palabra al alférez del Pendón Real de Ciudad de Méjico, Don Manuel Soní, para dar lectura a la Carta de S.C.M. Don Carlos VII al Marqués de Cerralbo sobre la festividad de los Mártires de la Tradición (1895).

Una vez leída la carta de Don Carlos VII, la devoción propia de cuaresma ha salido a relucir y dio lugar al rezo del Vía Crucis, esta gran meditación de la pasión de Nuestro Señor Jesucristo ha movido a los asistentes a un ambiente de piedad y tener presente en cada estación que la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo es el gran ejemplo de sacrificio que debe seguir el carlista. Se ha tenido presente en las intenciones a S.C.M. Enrique V y las intenciones de la Comunión Tradicionalista, como de costumbre se hace.
Todo esto nos hace recordar la guía del devocionario del requeté: «Si sublimas tú sacrificio por la piedad, si sobrenaturalizas tus actos, tú requeté valiente, te conviertes en un lazo de unión entre el Cielo y la Tierra».
Al concluir el Santo Vía Crucis se ha cantado con gran marcialidad el Oriamendi.
Para finalizar los actos formales se ha cedido la palabra al Doctor Rodrigo Ruiz Velasco, escoltado por los abanderados que llevaban las divisas de los mártires realistas, ultramontanos y cristeros de las tierras novohispanas. El Doctor Ruiz Velasco quien con gran ánimo y una profunda reflexión compartió con los presentes su reflexión histórica y doctrinal sobre la festividad y hermanamiento entre los Mártires de la Tradición en la vieja y nueva España, finalizando con el grito que a tantos católicos fidelistas ha cobijado a la hora del combate y cercanos a la muerte con la mirada fija en el cielo: ¡Viva Cristo Rey!
Por último, las familias carlistas se han reunido para compartir y degustar unos buenos tacos de guisado, con el toque especial que ha dado un delicioso pulque y unos puros traídos desde Tultitlán por don Reynaldo Avilés, siempre generoso con sus hermanos correligionarios.
Que Nuestra Señora de Guadalupe siga dando fruto a los cachorros de la contrarrevolución legitimista de la Nueva España, que luchan por el Dios verdadero y el legítimo Rey.

Agencia Faro, Círculo Tradicionalista Celedonio de Jarauta
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