El pasado 17 de julio a las 15:02 se declaró un incendio en la localidad toledana de Méntrida. Con prontitud, el fuego se extendió a otros centros de la región como Maqueda y La Torre de Esteban Hambrán, hasta que, ya el 20 de julio, se pudo controlar la situación. En lo que toca al balance de daños, se calcula que alrededor de 3.500 hectáreas se han visto afectadas gravemente por este suceso (3.000 de ellas en el término de Méntrida).
Este acontecimiento reviste especial interés, puesto que Méntrida es un lugar de importancia para los proyectos de energías renovables. Puede destacarse el caso de Viridi Energías Renovables España S. L. y Solaria Energía, quienes tienen por objetivo la creación de parques solares de unas 1.500 hectáreas, lo que equivale a un 20% del término municipal.
Los locales, organizados bajo la asociación Salvemos los Campos, se han afanado en evitar que se lleven a cabo tales proyectos, si bien han denunciado la inactividad de las instituciones. Buena muestra de ello es que Tomás Villarrubia, delegado provincial de Desarrollo Sostenible en Toledo, ha señalado que «echamos de menos una regulación en la implantación de fotovoltaicas y corresponde al Ministerio». A esta indefensión se suma que muchos propietarios de los terrenos afectados en Méntrida han denunciado las notables presiones que habían venido sufriendo por parte de la empresa alemana Viridi.
En esto, conviene traer a la memoria que Carmen Jiménez, concejal de Vox en Méntrida, manifestó ya en 2021 su negativa al proyecto y aseguró que «van a destruir nuestra identidad». Significativamente, Carmen Jiménez dimitió en julio de ese año junto a otros siete concejales de Vox de la provincia de Toledo, quienes, entre otras cosas, denunciaron, con grabaciones en la mano, amenazas explícitas de parte de Vox para que mudasen su postura en el tema de las energías renovables.
Ello entronca con las recientes declaraciones de Iván Sánchez, también de Vox, quien, el pasado 21 de julio, denunció el mal estado de las carreteras en Castilla-La Mancha como un factor de riesgo ante los incendios y acusó al PSOE, quien ocupa el gobierno del territorio, de no preocuparse de esta cuestión, incluso a pesar de que se estaban llevando labores de desbroce en el momento en el que se inició en el incendio. De cualquier modo, ninguna mención a su anterior negativa al proyecto de instalación de placas solares en Méntrida, incluso a pesar de que el propio Iván Sánchez ya se manifestó el 31 de enero de este mismo año en pro de favorecer una conciliación de intereses entre tales instalaciones y el entorno agrícola.
Estas circunstancias llevan a pensar que la bandera de defensa del rural que tanto iza Vox no parece extenderse más allá del ámbito retórico. A la hora de la verdad, su defensa de la instalación de renovables en tierras no cultivables, tal y como defendió Manuel Gavira (portavoz de Vox en Andalucía), podría convertir en susceptibles de tal instalación no sólo las 1.500 hectáreas de Méntrida que se planteaban en el proyecto original, sino las 3.000 del municipio que han sido calcinadas. Los próximos acontecimientos serán clave, aunque no tanto para vislumbrar la causa exacta del inicio del fuego, sino los nombres y apellidos de los posibles implicados en una desgracia que, como piensan muchos de los vecinos, no se debe a la naturaleza, sino a una mano humana que se aprovecha de la debilidad demográfica de los pueblos y de la connivencia con las instituciones. Dios quiera que nos equivoquemos al pensar mal.
Ricardo Toledano, Circulo Cultural Antonio Molle Lazo (Madrid)
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