Mucho se ha hablado en las últimas semanas acerca de Irán, el país de los antiguos persas, que recientemente fue atacado de manera traicionera y rapaz por la aviación del Estado Pirata Sionista, pero entre los dimes y diretes de la prensa servil al sionismo y la propia ignorancia de los políticos sobre todo estadounidenses (como ya quedó demostrado por la en entrevista hecha por el disidente gringo Tucker Carlson al senador republicano Ted Cruz) bien merece que se haga un análisis más a conciencia sobre la realidad de la hoy República islámica chiita que si es estudiada más a conciencia fuera de los parámetros que tanto las izquierdas como las derechas (ambas liberales) imponen.
Si bien Irán es oficialmente un Estado islámico chiita y la conversión de los mahometanos al Cristianismo está severamente castigada, en Irán viven alrededor de 300 mil a 400 mil cristianos, en su mayoría armenios. Los cristianos han habitado dentro del actual territorio iraní mucho antes de la existencia del actual Estado y son una comunidad que ha convivido con los persas desde hace siglos. Conviene recordar que los iraníes aunque mahometanos, tanto lingüística como étnicamente no son árabes; el país cuenta con numerosas iglesias y monasterios que datan del siglo III e incluso con un lugar de peregrinación que es considerado monumento histórico nacional por parte del Estado iraní: el antiguo monasterio armenio de San Judas Tadeo (santo muy venerado popularmente en la Nueva España), la iglesia del monasterio es la primera en ser dedicada a este santo, en la cual se celebra la misa por el rito armenio una vez al año y a la que acuden masivamente cristianos de todas partes del país para conmemorar al santo, un contraste notable con otras naciones de la región, en especial con el rival directo de Irán, la petromonarquía saudí, que no permite la adoración cristiana ni siquiera en casas privadas ni aún en las propias embajadas, de la misma manera el gobierno saudí prohíbe tajantemente la construcción de iglesias en su territorio, sin embargo en Irán es posible la construcción de nuevas iglesias, Teherán e Isfahán tienen magnificas catedrales armenias y además de antigüedad notable.

Irán tiene en su parlamento a cuatro legisladores cristianos, todos de origen armenio. Su constitución, a semejanza de las de Egipto y Jordania, establece por ley el reparto del gobierno entre las comunidades religiosas. Es de los pocos países del Oriente próximo en dar a los cristianos representación gubernamental, a esta lista no podemos añadir a la actual Siria, tristemente en poder de un gobierno yihadista complaciente con el sionismo ni tampoco al actual Iraq cuya comunidad católica caldea tuvo representación solo hasta la caída de Saddam Hussein.

El comportamiento regional de Irán igual muestra particulares connotaciones, el gobierno iraní ha destacado apoyando a grupos que se han opuesto desde el principio al yihadismo más sanguinario y destructor los grupos como ISIS, el Frente Al-Nusra entre otros han encontrado un enemigo implacable en el Estado iraní y su principal aliado en la región, los libaneses chiitas de Hezbolá.
Los medios masivos de ¿comunicación? se han esforzado en tratar de hacer ver al país persa como poco menos que un régimen de brutales teócratas mahometanos, si bien es innegable que el Estado iraní es un Estado mahometano, tampoco podemos negar que su trato a los cristianos es muy diferente al que da, por ejemplo un aliado incondicional del occidente liberal, la petromonarquía saudí. Al parecer no interesa que se conozcan estos detalles que son importantes para hacer un juicio justo de los acontecimientos actuales y también una muestra de que la realidad es compleja, mucho más de lo que quieren mostrarnos.
Juan María de Calleja y Riaño, Círculo Tradicionalista Celedonio de Jarauta
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