Crónica de la peregrinación del Círculo Leandro Castilla al santuario de la Virgen de Chapi-Charcani

Algunas personas se acercaron con muestras de respeto y simpatía, atraídos especialmente por la presencia de la gran bandera de Borgoña que ondeaba con gallardía,

La bandera del círculo durante la peregrinación con el volcán Chachani al fondo

En la solemnidad de la Transfiguración del Señor, y aprovechando el feriado nacional, se llevó a cabo una peregrinación organizada por el Círculo Leandro Castilla de Arequipa al santuario de la Virgen de Chapi-Charcani, advocación mariana especialmente venerada en la región. La jornada congregó a veintiséis personas, entre adultos, jóvenes y niños, en un ambiente de piedad, camaradería y alegría cristiana.

La peregrinación se organizó en dos grupos. El primero, conformado por los adultos y algún menor con sus padres, partió a pie desde la gruta de la Virgen de Lourdes, situada frente a la casa de retiros de Santa Luisa en Chilina. El trayecto, de aproximadamente seis kilómetros, fue recorrido en oración mediante el rezo del Santo Rosario, acompañado de cantos tradicionales al finalizar cada misterio. Durante el camino, se intercalaron lecturas escogidas sobre el Reinado Social del Corazón de Cristo Rey, que ofrecieron ocasión para meditar sobre la necesidad de restaurar el orden cristiano en la vida pública y privada, a través del reinado efectivo del Señor y de la entrega de los fieles a su divina voluntad.

El segundo grupo, compuesto por madres con niños pequeños, se dirigió directamente al santuario, donde aguardaron la llegada de los caminantes. Allí, un sacerdote amigo del círculo presidió un breve oficio, impartiendo la bendición a los niños y animando con su presencia la devoción del grupo.

Cabe destacar la participación del presidente del Círculo Leandro Castilla junto a toda su familia, así como del presidente del Círculo Blas de Ostolaza, quien, encontrándose de visita en la ciudad de Arequipa, se unió con entusiasmo a la convocatoria, fortaleciendo así los vínculos fraternos entre los círculos carlistas del Perú.

Una vez reunidos en el santuario, todos los presentes elevaron sus voces en la entonación de la Salve, el himno Tú Reinarás y el Oriamendi, este último interpretado con particular fervor ante la imagen de Nuestra Señora. La ceremonia no pasó desapercibida para los demás peregrinos allí presentes. Algunas personas se acercaron con muestras de respeto y simpatía, atraídos especialmente por la presencia de la gran bandera de Borgoña que ondeaba con gallardía, y no faltaron palabras de aprecio hacia ese símbolo que, en otros tiempos, sirviera de emblema de unidad jurídica y política en todas las tierras de la Cristiandad hispánica.

Concluido el acto principal, algunos correligionarios descendieron hasta el río Chili, según la costumbre local, a refrescar los pies en las frías aguas del Chili que la Virgen pocera bendice y principa. Posteriormente, todos se dirigieron a un refugio ecológico cercano, donde compartieron un almuerzo campestre en espíritu de sana confraternización. Los niños aprovecharon los jardines del lugar para jugar y disfrutar del entorno natural, mientras los adultos intercambiaban impresiones y planes de próximas actividades.

La jornada culminó con un breve paseo por el refugio, ubicado en el hermoso valle arequipeño, en el que se agradeció a la Providencia por los frutos espirituales de la peregrinación y se renovó el propósito de continuar dando testimonio de la fe católica y del ideal hispánico en estas tierras peruanas.

Finalmente, se informa que el Círculo Leandro Castilla iniciará en este segundo semestre un nuevo ciclo de formación, continuando el trabajo iniciado desde su fundación. En esta ocasión, se comentará, en sesiones quincenales, la obra El problema de Occidente y los cristianos, con el ánimo de profundizar en la comprensión del combate espiritual y político que los católicos deben afrontar en el tiempo presente.

Javier Gutiérrez Fernández-Cuervo, Secretario del Círculo Leandro Castilla

El grupo al reunirse en la entrada al santuario

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