Cuando Marruecos chantajeó a Franco y obtuvo Ifni

Franco inauguró la dinámica de chantaje que, perfeccionada en el Sáhara, resultó ya eficaz modus operandi para Marruecos

Cuatro cabos esperan en una montaña cerca de Gurram, Sidi Ifni, en Marruecos, 1958

La entrega onerosa del Sáhara (1975) por la Jefatura de Estado, bajo el auspicio de EE.UU., es señalada como precedente de la política chantajista de Marruecos hacia España. Pero, antes de ésta, sucedió la vergonzosa cesión de Ifni al alauita, que realizó Franco en 1969.

Y es que en los acontecimientos que desembocaron en el Tratado de Fez se dieron ya las notas tópicas de la presión exterior marroquí sobre España.

La creación de Marruecos, anteriormente territorios de diversa índole sin unión ni historia común, principalmente bajo protectorado francés, se produjo en 1956 en torno a Mohamed V. Fuera del control del nuevo Estado, continuó el territorio secularmente español de Ifni, en torno a la ciudad de Sidi Ifni, que reunía una provincia modesta en la costa atlántica del Magreb.

A partir de 1956, la tensión sobre el enclave se incrementó, en el contexto de una etapa de agresión marroquí generalizada, por ejemplo, contra Argelia en la Guerra de las Arenas, o contra el Sáhara español como continuación de la guerra de Ifni. El motivo adyacente es su obsesión expansionista del Gran Marruecos, la ficción histórica rubricada en su actual constitución.

La guerra, sin declaración formal y comenzada traicioneramente y con tretas por parte de Marruecos, se desarrolló desde noviembre de 1957 a junio de 1958. Marruecos, aún sin ejército profesionalizado, trató de complicar a los civiles de Ifni y movilizar otros de las zonas adyacentes. También trató de influir cuanto pudo en la opinión internacional con el falso pretexto  decolonial, que consistió en el auxilio diplomático más eficaz de EE.UU.

Tras la presencia en Madrid del entonces secretario de Estado de EE.UU., Foster Dulles, el conflicto acabó en una congelación de las hostilidades. Notamos una derrota táctica marroquí, pero la Jefatura de Estado española ya no se dispuso a recobrar el resto de la provincia bajo poder enemigo.

El desenlace del asunto, tenso durante más de una década, no llegó hasta 1969. Franco entregó Ifni que se había conservado en la guerra defensiva —que se cobró la vida de al menos 180 españoles—, junto con otros territorios por el Tratado de Fez. A estos se les uniría el Sáhara seis años después. Estos lugares no habían pertenecido previamente al sultanato alauita.

Franco inauguró la dinámica de chantaje que, perfeccionada en el Sáhara, resultó ya eficaz modus operandi para Marruecos. En primer lugar, iniciaron una ocupación ilícita del territorio, que con otro estilo recuerda a la israelí. Además, se da la implicación de civiles movidos o escoltados por sus efectivos armados. También encontramos la presión de EE.UU., directa o por medio de sus organismos internacionales, sobre España y su respaldo a Marruecos. Finalmente, y sin lo que no funciona nada de lo anterior, tenemos la anuencia del Estado liberal y el aparataje usurpador para garantizar el sometimiento.

Conviene recordarlo ante los rumores de una nueva marcha verde sobre Ceuta y Melilla.

Roberto Moreno, Círculo Antonio Molle Lazo de Madrid

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