Brevísima historia republicana de Bolivia (I)

El siglo XIX finalizaba con la llegada de varias congregaciones religiosas que harían mucho bien al país

Sucre, Bolívar y Ballivián, «Padres de la Patria»

En un intento por conmemorar el «otro» bicentenario de Bolivia (1825-2025) con ocasión de este último 6 de agosto, y a fin de resumir la historia del país, trataremos de sintetizar la evolución de los acontecimientos más importantes en su vida republicana. Lo haremos en 4 entregas: el primer siglo republicano, el camino hacia el movimientismo, las dictaduras y la democracia, y el indigenismo.

Bolivia se fundó con 5 grandes departamentos, al estilo francés: La Paz, Cochabamba, Potosí y Chuquisaca en los Andes y valles, y el enorme Santa Cruz en los llanos. Sus primeros dos presidentes fueron los caudillos revolucionarios Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Durante el gobierno de este último, se perjudicó mucho a la Iglesia Católica casi al estilo de la Desamortización de Mendizábal en España o la disolución de los conventos bajo Enrique VIII en Inglaterra, todo con hábiles trucos retóricos del mariscal de Ayacucho.

Luego de algunos caudillajes militares más y tras haberse erigido el nuevo departamento de Oruro en los Andes e incorporado al país Tarija (disputada con Argentina), llegaría a gobernar el mariscal Andrés de Santa Cruz, quien en la década de 1830 trató de estabilizar Bolivia e incluso unirla otra vez con el vecino país donde se originó el virreinato, logrando la Confederación Perú-Boliviana. Fue en este mismo periodo que el heroico fraile franciscano Andrés Herrero viajaría a Europa para traer varios misioneros que se encarguen de las zonas poco pobladas educando a los indígenas, tras la devastadora guerra secesionista que devastó al mundo católico.

Derrotado el mariscal por las fuerzas chilenas en 1839, se seguirían otros caudillajes militares hasta llegar a José Ballivián, de quien se dice que selló la «independencia» de Bolivia con la batalla de Ingavi (18/11/1841), expulsando definitivamente a las tropas peruanas de Agustín Gamarra. Es en este periodo que se erigió un nuevo departamento: el Beni, cercenándolo del departamento cruceño.

Luego de otros caudillajes, llegó en 1848 un agitador de masas indígenas y despertador de sustos entre los liberales, Manuel Isidoro Belzu, contra quien se registran al menos 42 levantamientos para intentar derrocarlo. De hecho, hasta la mitad del siglo, cuando él gobernaba, se registra un total de 80 revueltas contra los gobiernos bolivianos: parece ser que la república no era la utopía que tanto anhelaban los «padres de la patria».

Tras otro caudillaje militar, llegaría en 1857 José María Linares, un dictador civil que intentó poner orden ante tanta corrupción y caos político. Luego de otro gobierno militar, llegaría en 1864 Mariano Melgarejo, considerado el peor presidente en la historia de Bolivia, por las precipitadas decisiones políticas que tomaba. Luego de otro gobierno militar e intentos de estabilidad civil, llegaría en 1876 Hilarión Daza, bajo cuyo gobierno empezó la Guerra del Pacífico (1879-1883) contra Chile y en alianza con Perú. Este conflicto acabaría quitando a la triste Bolivia su único acceso al mar (el departamento del Litoral).

La decisión de qué hacer con el Pacífico (la paz oficial no llegaría sino hasta 1904) fue la excusa para la conformación de dos partidos: el Constitucional (luego Conservador) y el Liberal, siendo el primero partidario de terminar el conflicto, y el segundo, de continuarlo. Pero además, otro aspecto crucial que dividía a ambos era su amistad con la Iglesia Católica: mientras que los primeros se acercaban al ultramontanismo, los segundos lo hacían al anticlericalismo.

Entre los presidentes conservadores destacan Gregorio Pacheco, Aniceto Arce y el eminente orador y tribuno Mariano Baptista. Fue durante los gobiernos de estos que floreció la reacción católica contra el positivismo y la masonería, reunida en torno a los clérigos Miguel de los Santos Taborga, Juan de Dios Bosque y el venerable Francisco María del Granado. Asimismo, se fomentó la explotación mineral en el sur, gracias a iniciativas empresariales.

El siglo XIX finalizaba con la llegada de varias congregaciones religiosas que harían mucho bien al país, y con un débil presidente conservador cuyo gobierno fue ocasión para una guerra civil que quitó protagonismo a la ciudad de Sucre para dárselo a La Paz. Es así que llega al poder en 1899 el liberal José Manuel Pando.

Lucas Salvatierra, Círculo Tradicionalista San Juan Bautista

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