El profesor Miguel Ayuso ha dado a las prensas un nuevo título, lo que siempre es motivo de reseña en estas páginas. Y el tema no puede ser más atinado, dado que, en un contexto en el que el neoconservadurismo parece expandirse como una mancha de aceite, nuestro autor ha dedicado su estudio al análisis de las limitaciones y «taras» de las reacciones que, por fundarse en la negación, acaban hipotecadas con el objeto de la reacción misma.
Desde sus primeras páginas se esfuerza Miguel Ayuso en distinguir las posibles acepciones de la «antimodernidad», señalando con agudeza que la dependencia –aunque fuese indirecta– de la weltanschauung protestante torna en conservador lo que debiera ser tradicional. Continúa nuestro autor con el desarrollo de una tesis, muy cara a don Álvaro d´Ors, sobre la raíz protestante de la política y el derecho modernos, haciendo imposible una recuperación –o «bautismo»– del estado de cosas, teoréticamente hablando.
Siguen tres capítulos, que conectan con la raíz religiosa del problema. El primero, con título descriptivo, sobre la devastación modernista, o sea, la adulteración de la doctrina cristiana por la ideología liberal; el segundo, exponiendo la ideología americanista en contraste con la doctrina católica, tema no menor habida cuenta de la fascinación americanista del universo conservador. Por último, se centra Ayuso en el caso Maritain, renovador del liberalismo católico y la democracia cristiana como su punta de lanza, y padre de la claudicación de la restauración por la Ciudad Católica, deber cuya evasión ha pagado la cultura política católica tan cara.
Dos capítulos cierran el volumen. El primero, sobre tecnocracia, ideología latente que parece transformarse al son de las metamorfosis del derecho público, y que –ingenuamente– sigue despertando esperanzas en quienes no entienden nada. Finalmente, encontramos una exposición de la tentación comunitarista, forma de liberalismo de matriz americana que confunde la asociación de voluntades particulares con la comunidad de los hombres, y traslada los mimbres del viejo liberalismo individualista al sucedáneo al que pretende llamar comunidad; tema, de nuevo, de cierta vigencia en sectores del conservadurismo católico.
Se trata, por tanto, de una obra perfectamente trabada y articulada, que pretende exponer las aporías de la asunción de los principios a los que se pretende combatir, en el mejor de los casos, cuando no simplemente releer de manera idealista y voluntarista, esto es, interesada.

Miguel Ayuso, Limitaciones y «taras» de la antimodernidad conservadora, Madrid, Dykinson, 2025, 194 pp.
Agencia FARO
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