Transcribimos el discurso del presidente del Círculo carlista de Valladolid, don Juan Andrés Oria de Rueda, con motivo de la Cena de Cristo Rey madrileña a los 100 años de la Quas primas
Buenas noches, queridas autoridades, padre Juan Sellas, autoridades del Círculo Molle Lazo.
A mí me da un poco de vergüenza hablar ahora, con las grandes autoridades que hay en este momento. Yo soy un profesor de botánica forestal, podíais haber estado cualquiera de vosotros en mi lugar.
Estoy contentísimo. ¿Por qué? Pues porque en los Círculos de todas las Españas se están haciendo una cantidad de actividades que atraen a miles de personas con un éxito arrollador. Está todo lleno. Se organiza algo y tienes que estar en la calle, que había que haber puesto una televisión hoy en la sala de la presentación. Y esto se repite.
Hay un enorme interés general y eso hay que aprovecharlo. Y no hay que echarse para atrás, porque luego hay verdaderos expertos de muchos temas, que son fuera de serie, y esto hay que aprovecharlo. No es broma. ¿Por qué? Pues porque una parte destacada de la sociedad española está por la Tradición.
Podrán no decírtelo, podrán decir «oye, que a ver si ganan otra vez los del PSOE». Bueno, podrán decir cualquier cosa. Entonces para mí un punto es de optimismo. Oye que hay mucha gente, incluso gente que no te piensas que va a ser favorable a la Tradición.
Entonces, en esta celebración extraordinaria de la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo tenía ilusión de comentar cómo después de las fantásticas intervenciones, y en concreto la de Karina Ramírez de Arellano, me daba una vergüenza salir aquí. `Pero hay que decir: la Realeza de Cristo halla un hito en Quas primas, estamos inmensamente felices de esta conmemoración del centenario.
Pero ha habido gente que ha apoyado hasta el martirio el reinado social de Cristo. desde tiempo inmemorial. Por ejemplo, Santa Juana de Arco es una mártir que recalcaba mucho el aspecto de la Realeza de Nuestro Señor, precisamente, frente al rey. Una doncella, que era de un pueblo de Lorena donde hablan hablaban una especie de mezcla de francés y de alemán y dónde se gestó el grito es lebe Christus der König, que es viva Cristo Rey. Mucho antes incluso de la extensión mundial que tuvo lugar el ¡que viva Cristo Rey! por parte de los cristeros en México.
Casi se me saltan las lágrimas de tantas miles de personas que dieron su vida con el grito de ¡viva
Cristo Rey! y que es que se extendió también en la guerra del 36, donde muchísimos mártires murieron con este grito
Entonces, esto es una celebración de todas aquellas personas que durante mucho tiempo han dado su vida, que vemos incluso en Santa Juana de Arco. Que los tradicionalistas lo tienen como una santa francesa, pero realmente a mí me pareció que ésta es la primera mártir de la tradición. Y además, tenía una justificación mayor aún, siendo en origen gran alfabeta.
Quiero decir que animo a todos a continuar trabajando. Y voy a decir unas palabras, que eran las de mi madre. Lo comentaba con motivo de recordar la celebración del inicio del año carlista el día de San Miguel Arcángel. Y con esas palabras que voy a acabar, que no es algo reciente, sino de hace justo 100 años: «Hay que celebrar y continuar trabajando, todos, por la extensión del reino de Cristo.
Es nuestra mayor preocupación».
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