Venezuela entre el imperialismo cubano y el sionismo internacional

Consideremos quiénes manejan el Premio Nobel, que es la misma gente que está involucrada con las finanzas internacionales

Ha habido mucho alboroto porque la venezolana, que se perfila como la nueva candidata eterna, María Corina Machado ha salido victoriosa (?) con el premio nobel de la paz. Inmediatamente María Corina Guabina(*) dedicó el premio al «pueblo venezolano», lo que sea que eso signifique, por su «lucha por la libertad». No se comentará sobre esto, sólo se dirá que su disociación con la realidad es tremenda.

Posteriormente, esta mujer salió ese mismo día en Fox News, canal del republicanismo norteamericano (que, como todos los medios, es una cloaca al estilo CNN, ABC, etc…). En esa entrevista le ofreció el premio al presidente Donald Trump. Es interesante que, en unas horas, arrebata el premio al pueblo venezolano y se lo ofrece al presidente de otra nación.

Mr. Trump se ha dedicado los últimos meses a bombardear lanchas que salen de Venezuela. El gobierno gringo ha dicho que están cargadas de drogas y ha desplegado una operación naval en contra del narcotráfico en el Caribe, llegando a señalar al tirano Nicolás Maduro como el líder del Cártel de los Soles.

El narcotráfico venezolano no es algo nuevo para los norteamericanos. Lleva años operando en Venezuela, que más allá de producir, lo que hace es exportar a todo el mundo. Así que esta excusa de operación contra el narcotráfico, si se conoce un poco de la realidad política, suena un poco forzada, especialmente si nos preguntamos ¿De dónde vienen los dólares que permiten operar el muy lucrativo negocio del narcotráfico? Les daré una pista, no viene de Venezuela.

Esta operación se presenta con carácter militar, más allá de juzgar el asesinato de personas, aunque criminales según los gringos, pero que no podríamos saber, puesto que nada queda después de la explosión. Este movimiento de buques de guerra podría significar, finalmente, el gran esperado momento por muchos, el cambio de régimen venezolano. Ahora bien ¿Cuál es la diferencia de este tiempo?

Consideremos quiénes manejan el Premio Nobel, que es la misma gente que está involucrada con las finanzas internacionales. El presidente de Israel salió a celebrar el «triunfo» de María Corina, cosa que deja que pensar. Es muy notoria la relación estrecha que existe entre el Primer Ministro israelí y el Presidente Trump. Esta relación es tal que el israelí fue a los Estados Unidos y habló de cómo está en sus manos el poder de censurar a aquellos que no adhieren políticas sionistas o que las critican.

Uno de los grandes enemigos de Israel es Irán. Este país ha encontrado un estrecho aliado en Venezuela, pues le proporciona todo lo que requieran, incluido, pero no limitado a pasaportes falsos, armas, etc. Parece que la administración Trump quiere dejar el Medio Oriente tranquilo para Israel, y la única manera que ambos ven de darle otra bofetada a Irán, es cortando a su aliado Maduro y su camarilla.

Rusia está ocupada con su operación especial, los chinos tienen su batalla mediática y de tarifas, mientras que sigue latente la invasión a Taiwán. Así que mientras los grandes poderes se ocupan de lo que les atañe, es un buen momento para eliminar del mapa político una base de operaciones, un país lleno de recursos y un narcoestado, para ponerlo al servicio del sionismo internacional.

Detrás de Venezuela se encuentra Cuba, a quién Maduro, Vladimir Padrino López y Diosdado Cabello rinden cuentas. El imperialismo cubano se limita a su ayuda con el narcotráfico, y hasta donde su servicio de inteligencia puede llegar. Sin mencionar sus extrañas armas de brujería, que no se entrará a discutir en esta ocasión.

Entre la puja del imperialismo cubano y el sionismo internacional, parece que Cuba tiene las de perder, pues a nadie le interesa lo que pase en el Caribe, ya sea la huida de Maduro o la destrucción de Venezuela. Venezuela no es un país relevante y no lo es desde hace décadas, de ahí que a nadie le interesó cuando se convirtió de un país rico y bonachón, a un país mendigo y amargado. Tampoco cuenta Díaz-Canel (no comprendo el gringismo en su apellido) con armas o influencia para hacerle frente a Israel.

En conclusión, parece que entre María Corina, Netanyahu y Trump existe un acuerdo. Corina, años atrás, se sentó en la Sala Oval con George W. Bush, cuando apenas era una figura extraña en la política venezolana. Este gesto, que parecerá irrelevante, demuestra las influencias y contactos, que desde muy temprano ya poseía. A diferencia de la decante antigua «opoficción» venezolana, que se encuentra en profunda agonía y tristeza, ella no viene a quedarse sentada y atornillar a Maduro. Lo que busca es el poder, a cualquier precio, incluso al precio de la servidumbre.

Si un cambio de régimen en Venezuela ocurre, los más alegres serán los venezolanos, pues la destrucción de ese país es insufrible. Ahora, como dice el dicho, más vale malo conocido que bueno por conocer ¿Será una transición de este marxismo-narcotraficante al retorno de la estafa liberal-democrática mejor o más estable que la situación actual? La decadencia de ese sistema, fue lo que trajo a Chávez y su revolución.

Los poderes del mundo se están moviendo velozmente, todo luce como si el presidente Trump quisiera dejar todo en orden y en una aparente paz, para que el hombre se comporta como su jefe, pueda seguir aumentando su dominio, y así seguir allanando el camino para la falsa profecía de un mesías terrenal, que sujetará todas las cosas a la Tierra Santa y a una falsa religión.

*Guabina: venezolanismo que quiere decir persona que cambia de opinión constantemente. Ej: Ella dijo que estaba en contra de los sodomitas y luego se mostró a favor de esa unión antinatural. Esa mujer se mueve como una guabina.

Gian Carlos De Biase y Segovia

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