Crónica de la posada carlista en Ciudad de Méjico

Una de las actividades más esperadas por pequeños y no tan pequeños fue la hora de partir la piñata, compuesta por siete picos que representan cada uno de los pecados capitales, recordando los primeros años de evangelización agustina en Nueva España

El pasado 20 de diciembre de 2025, el Círculo Tradicionalista Celedonio de Jarauta de Ciudad de Méjico celebró su tradicional posada. Aquí se puede ver un vídeo breve sobre su desarrollo.

Dentro de la misma ocasión, los miembros del Círculo Tradicionalista de Ciudad de Méjico han aprovechado para poder celebrar a la patrona de Nueva España dentro de su octava.

El Santo Rosario en honor a Nuestra Señora de Guadalupe comenzó a las 20:00 de la noche, el mismo se ha llevado a manera de procesión por las calles cercanas.

Una vez terminado el recorrido se continuó con las letanías a Nuestra Señora de Guadalupe  a un lado del árbol de la noche triste.

Para continuar con lo debido se pidió posada para recibir con gran alegría a la Sagrada Familia en su recorrido peregrino. Después del recibimiento tuvieron lugar unos ricos tamales que fueron compartidos entre las familias de la Comunión Tradicionalista en Ciudad de Méjico.

Una de las actividades más esperadas por pequeños y no tan pequeños fue la hora de partir la piñata, compuesta por siete picos que representan cada uno de los pecados capitales, recordando los primeros años de evangelización agustina en Nueva España (XVI).

¿Cuál es el significado profundo de romper la tradicional piñata de siete picos? De manera general la ruptura de la piñata de siete picos simboliza el triunfo de la gracia santificante sobre los siete pecados capitales. Pero cada uno de los elementos son ricos en la forma de transmitir la sana doctrina. En la partida de piñata de siete picos se tienen varios elementos que ayudan a la evangelización. La piñata normalmente se realizaba de barro (representando a Satanás) con siete picos (por los siete pecados capitales). Quien rompía la piñata debía hacerlo con un palo (representación de la virtud) y vendado de los ojos (verdadera fe y confianza en el Verdadero Dios). Dios, nuestro Señor, es profundamente justo y  por ello en esa lucha contra el pecado y el triunfo de la virtud se tiene la recompensa celestial, dentro de la pedagogía agustiniana del siglo XVI la forma de representar eso fue con el premio de romper la piñata, y obtener de ello dulces o frutas propias de la región. Que fascinante es el catolicismo, que nos muestra un pedazo de la alegría del cielo al romper una piñata. Sin duda debemos volver a ser como niños para entrar en el Reino de los Cielos (Mateo 18:3).

Por último se tuvo tiempo para degustar unas deliciosas galletas realizadas por la señora Georgina Gargollo de Soní y conversar sobre los planes para el 2026 dentro del Círculo Jarauta.

Quiera Dios darnos la perseverancia para defender  nuestros fueros y tradiciones cristianas como uno de los principios para la unidad católica, y prepare en este año nuestras almas para ser requetés cristeros al servicio del Inmaculado Corazón de Marí­a.

Agencia FARO

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