La monarquía orgánica surgirá de la alianza establecida entre el Rey y el Pueblo y, dada su naturaleza, será de carácter reaccionario, oponiéndose a las políticas revolucionarias.
Lucharemos por el retorno de la religión, impediremos el economicismo materialista burgués, implementaremos el principio de subsidiariedad, apoyaremos la formación de corporaciones libres y apartidistas.
Solo el retorno a las bases de la monarquía tradicional —familia, municipio, provincia y Estado— puede salvar a la Nación.
La decadencia de Portugal fue fruto de la ausencia de ideales y de un «materialismo violento», por lo que la regeneración debe pasar, en primer lugar, por el debilitamiento del Estado central y el retorno al municipalismo.
Lucharemos por una monarquía tradicional, ya que solo ella eleva la patria por encima de todo, contra los intereses particulares e individualistas del nuevo orden establecido.
Por Dios, la patria y el rey.
Causa Tradicionalista
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