ESPAÑA, MADRID – Así como también hace localmente cada Círculo, la Comunión Tradicionalista celebra unos actos centrales con ocasión de los Mártires de la Tradición. A los que con ánimo y esfuerzo acuden los carlistas de todos los lugares.
Y la nutrida reunión del sábado aglutinó en Madrid a visitantes de los reinos del Andalucía, del reino de Valencia, del principado de Cataluña, del reino de Galicia, del reino leonés, de Castilla la Vieja, de las otras partes de la Nueva, del reino de Mallorca y de las Islas Canarias. Asistieron, también de más lejos, correligionarios y simpatizantes de Portugal (Causa Tradicionalista), del Reino de Nápoles, y de los Virreinatos de la Nueva España (Ciudad de Méjico) y del Perú, en representación de los Círculos ultramarinos.
Entre todos los esfuerzos o aciertos organizativos, la mejor nota que cabe señalar es la excelente respuesta a la convocatoria por parte de los simpatizantes y correligionarios que llenaron las actividades de estas jornadas.
La reunión arranca pronto
El Círculo Antonio Molle Lazo de Madrid, aún en su modestia, se esmeró en recibir lo mejor posible a los visitantes. Para ello organizó la víspera, el viernes 6 de marzo, una reunión y cena con que acoger a los correligionarios de la Ciudad de Méjico.
También estuvieron en ella el presidente del Círculo Elías de Tejada, de Sevilla, con una notable comitiva hispalense; el presidente del Círculo Lirio y Burgoa; la comitiva mallorquina; el presidente del Círculo Ramón Parés y Vilasau; y, además de una parte de la Junta directiva del Círculo Antonio Molle Lazo y correligionarios locales, don Miguel Ayuso, presidente del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II.

La reunión se dilató después de la cena con interés tanto organizativo como de distensión, pero concluyó a una hora prudente que permitiera a todos descansar para la jornada principal de los actos centrales.
Fiesta de Santo Tomás
La piedad para con los mayores, los mártires, no encuentra mejor modo ni oración que el sacrificio de la Santa Misa, la cual se celebró además en la fiesta de Santo Tomás, doctor de la Iglesia.

Tras la misma, los asistentes acudieron al lugar del convite, que llenaron por entero y donde difícilmente podría haberse sentado a nadie más. Fue una comida verdaderamente familiar, pues nutridas familias la componían en gran parte, y una comida alegre comenzando por las algarabías de los muchos niños.
Salvo la de infantes, las mesas se ocuparon libremente, tras ese momento agitado que tienen todas las llegadas, y pudieron mezclarse los visitantes de las distintas regiones y comarcas. Éste es uno de los motivos que hacen más preciadas estas ocasiones: pueden continuarse las conversaciones y estrecharse los vínculos que la distancia mitiga.
Los comensales disfrutaron del menú, que sufrió alguna modificación de última hora en cocina pero siempre para bien. Entre los asistentes hay que destacar, además de los reverendos presbíteros y los ya mencionados, al presidente de la Candidatura Tradicionalista y miembros de su Junta directiva, al Jefe regional de Valencia, a la Delegada de Margaritas Hispánicas, a los presidentes y otros miembros de la junta directiva de los Círculos de Salamanca, Vigo, Valencia, las Palmas de Gran Canaria, Valladolid, Ciudad de Méjico, Sevilla, Barcelona y Madrid; al equipo responsable de la Agencia FARO, y al de la redacción de LA ESPERANZA.
La fidelidad hasta el martirio
Tras los postres, llegó el momento de los discursos. La temática de la fiesta de los Mártires permite reunir la variedad de las tres palabras que se dirigieron: la fidelidad hasta el martirio. Lo que nos une a los Mártires de la Iglesia, y también a los que a consecuencia directa de la fe verdadera han muerto o padecido, como los mártires de la Tradición, es la fidelidad. Sagazmente lo introdujo en su discurso don Alexander Becker, secretario del Círculo Celedonio de Jarauta de la Ciudad de Méjico.
Es lo que nos une a ellos, el ejemplo que nos nutre y que nos prepara y dispone a ser totalmente leales a Cristo y a lo que manda. Y, entonces, es lo que nos conduce a preservarlo y transmitirlo incorruptamente. No hay tradición sin fidelidad, no es posible. En la transmisión en que es consumada la tradición debe haber ese lazo y esa raíz que es la fidelidad, que es la lealtad.

Así lo vemos presente en todos los mártires que en el mundo han sido. Es el nervio que explica el legitimismo español, el carlismo, que es la causa de la lealtad. Que, lealtad también personal y dinástica, es a través de ella la lealtad al principio religioso y natural, contra el principado revolucionario, como concluía el último orador, don José Gabriel de Armas, presidente del Círculo José Roca y Ponsa de las Palmas de Gran Canaria.
Ni es posible ni es deseable vivir sin esta fidelidad. Dados los discursos, se entonó el Oriamendi.
Unos dilatados actos centrales
Acabada la comida, los carlistas locales no pensaban dejar a su albur a los visitantes. Tras el convite continuó la reunión con los cafés y otros refrigerios. Los asistentes se repartieron en algunos grupos y acudieron a diferentes bares de la zona, donde sin permiso local se adelantaron a convidarles los miembros de los Círculos Lirio y Burgoa (Valladolid) y Juan José Marcó del Pont (Vigo). Luego los asistentes volvieron a reunirse durante la noche en la sede del Círculo Antonio Molle Lazo de Madrid.
Además de la cena que pudieron disfrutar allí, como la víspera y al día siguiente, la oportunidad se aprovechó también para la coordinación de diversos proyectos que prepara la Comunión. Pues aunque muchos visitantes de fuera ya se habían marchado, pudieron estar presentes los correligionarios de Galicia, Sevilla, Perú, Méjico, Salamanca, Mallorca, Barcelona, Valladolid y naturalmente de Madrid, amén de la representación del Círculo sacerdotal Cura Santa Cruz.

Las viandas pudieron ser luego regadas con algunos digestivos, que los que se quedaron hasta el final alargaron en las inmediaciones del lugar. Acabando siempre en el momento oportuno, a fin de descansar para la misa dominical del día siguiente.
La misa de domingo, junto con el también concurrido desayuno posterior a que convidó el Círculo madrileño, fue el broche idóneo para estas jornadas. Con el santo sacrificio, honramos y ofrecemos por nuestros mártires. Y en ella continuamos su senda, contra todas las insidias mundanas y liberales.
Agencia FARO/Círculo Antonio Molle Lazo de Madrid
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