El bien común. Crónica de la tercera sesión del club de lectura en Bolivia

Los participantes pudieron comprender que la familia como sociedad doméstica es uno de los mejores ejemplos contemporáneos de cómo se preserva el bien común y se trabaja por él

Bien común: un tema sobre el que hay tantas confusiones, pero que hace falta aclarar de una buena vez. Qué mejor manera de hacerlo que con otra sesión del Club de Lectura del Círculo Tradicionalista San Juan Bautista desde Bolivia este sábado, 28 de marzo, para hablar del capítulo 2 de La sociedad tradicional y sus enemigos, de don José Miguel Gambra.

En esta 3.ª sesión, el prof. Cristhian Gonzales explicó cómo el liberalismo y el totalitarismo conciben al bien común. Mientras que el primero lo percibe como la suma de bienes individuales sin unidad verdadera, el segundo lo hace como el bien del Estado y los individuos adquiriendo sentido solo cuando forman parte de él. En contraposición, el pensamiento clásico concibe al bien común como a la vez uno y múltiple: aquel producido por la unión natural de los hombres en sociedad.

Los participantes pudieron comprender que la familia como sociedad doméstica es uno de los mejores ejemplos contemporáneos de cómo se preserva el bien común y se trabaja por él, al menos en pequeña escala. Asimismo, entendieron que hay un bien común inmanente y otro trascendente, y que este consiste en elevar las perfecciones naturales del hombre con la gracia sobrenatural, aspirando a conseguir la felicidad plena.

Algunos participantes tomaron la palabra para comentar y preguntar acerca de este segundo capítulo del libro. Los asistentes intercambiaron opiniones interesantes y ortodoxas acerca de la concepción moderna del «ciudadano», los errores de Jacques Maritain y la defectuosa concepción moderna de «bien común» en el discurso hegemónico. En particular, llamó la atención el desvío maritainiano de separar individuo y persona, consolidando así la concepción liberal de la política en los católicos desde antes del Concilio Vaticano II, separando devoción privada (máximo bien deseable) e impiedad pública (situación normal a obedecer).

La próxima reunión, se hablará del 3.º capítulo del libro, como siempre, buscando ardientemente restaurar el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo.

Agencia FARO, Círculo Tradicionalista San Juan Bautista

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