Crónica de la festividad de los Mártires de la Tradición en la Ciudad de Méjico 2026

Después de la comida, se organizó una rifa entre los correligionarios para repartir algunos libros y presentes traídos por Don Alexander Becker y Don Leonardo Torres

Ciudad de Méjico.- El sábado 21 de marzo del presente año, el Círculo Tradicionalista de la Ciudad de Méjico celebró por otro año consecutivo más, a los Mártires de la Tradición como según fue anunciado en la Convocatoria[1], este año además, con ocasión de los cien años del inicio de la guerra cristera.

Todo comenzó según lo planeado, cuando muy cerca de Vísperas los correligionarios rezaron el Santo Viacrucis dentro de la Capilla de la Parroquia de Nuestra Señora del Pronto Socorro, pidiendo a Jesús Sacramentado por las intenciones de una verdadera comunión entre los Mártires, cuya gloria solicitamos que ilumine a nuestra frágil memoria, con los distintos Círculos repartidos en las Españas que celebran en este mes la misma festividad, bajo las circunstancias adversas de nuestro caótico tiempo.

En cada estación se imploró al Señor seguir sus pasos, no sólo individualmente sino familiarmente y políticamente, para que perfeccione con cada caída a las nuestras, y con ello elevarnos con la gracia hacia el triunfo reservado para quienes se mantengan en fidelidad a la Causa del Inmaculado Corazón de Su Santa Madre, y por lo tanto, al Suyo propio.

Una vez concluidas las preces, se llevó a cabo el discurso previo a la comida por el correligionario Alexander Becker, mencionando, como no puede ser de otra manera, la razón histórica de la fiesta, tomando en consideración los antecedentes de los movimientos patrióticos en nuestro país: desde los realistas fieles a la Corona, la gesta del Padre Celedonio de Jarauta (patrono del Círculo capitalino), los movimientos ultramontanos de Miguel Miramón y los religioneros, hasta concluir con la gesta cristera. La charla fue participativa sobre todo en la interacción con los pequeños Pelayos y Margaritinas allí presentes.

A continuación Don Manuel Soní, anfitrión y Alférez Real, leyó la ordenanza de Carlos VII de la instauración de la fiesta, con los pormenores detallados a su Jefe Delegado: el Marqués de Cerralbo, cuyos antecesores tuvieron una gran importancia en el buen gobierno de la Nueva España. Posteriormente Don José Jaime Carranza presidente del Círculo, hizo la oración compuesta por Francisco Elías de Tejada y se echaron vivas a Enrique V, al Sagrado Corazón, y a la Santa Tradición.

Después de la comida, se organizó una rifa entre los correligionarios para repartir algunos libros y presentes traídos por Don Alexander Becker y Don Leonardo Torres, encargados por la Secretaría Política junto con el mensaje de perseverancia y fidelidad, en su reciente participación de los actos centrales de Madrid[2].

Cabe destacar la constante participación de las Margaritas del Círculo dirigidas por la anfitriona Doña Georgina Gargollo, quien adornó con banderas muy «ad hoc» con la festividad.

No pudo terminar el acto sin el canto del Oriamendi a manera de renovación no sólo de nuestros empeños como carlistas, sino además a manera de ánimo para la preparación de la próxima Semana Santa.

Agencia FARO, Círculo Tradicionalista Celedonio de Jarauta.

[1]     https://periodicolaesperanza.com/archivos/32638

[2]     https://periodicolaesperanza.com/archivos/32716

 

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