Ahora que soy viejo, me vuelven a hacer una pregunta parecida a una de cuando era niño: «¿A quién quieres más, a tu papá o a tu mamá?».
Hoy es «¿quién quieres que gane, España o Argentina? Estará tu corazón dividido».
Para nada, tengo mi corazón colmado, mis padres son los mejores, son unos campeones como lo son España y Argentina… ¡Fuera galos ( que de galos solo les queda el nombre) fuera guiris! La victoria de España sobre el equipo de los jacobinos un 14 de julio tiene sabor de esperanza y la remontada de los argentinos sobre Inglaterra enseña que no solamente se pueden remontar los partidos, también, la historia.
Ellos todos quedaron por debajo, bien abajo. Quedamos por arriba. Más allá de unos equipos de fútbol es un espíritu el que hoy se muestra superior, porque este deporte tiene mucho de físico pero mucho más de metafísico.
No faltará quién me diga, pero, ¿querrás que alguno sea primero y el otro segundo?
A lo que respondo:
¡Tanto monta, monta tanto! Ya hemos ganado.
Seremos algo único: campeones y subcampeones. El orden de los factores no altera mi orgullo de ser Hispano con dos nombres: ¡castizo y gaucho!
Los muchachos de la albiceleste, con un gesto valiente le recordaron al mundo entero que: LAS MALVINAS SON ARGENTINAS.
Aunque se encuentren hoy bajo el yugo de la Pérfida Albión, fueron, son y serán argentinas.
Y en este mismo sentido recuerdo que la Hispanidad fue secuestrada por las ideas de la revolución, desmembrando la Christianitas minor en naciones diversas y dispersas, pero que a pesar de los que tienen prisioneras a las Malvinas, siguen hablando y rezando en castellano.
Los hispanos no solo hablamos y escribimos en esta lengua, que es algo, y no es poco, de lo que queda de la unidad católica que les dio el ser.
Quiera Dios preservarlo, conservarlo, y un día restaurarlo para que también en Malvinas se hable español y volvamos al génesis de esa historia que nos dio el ser.
Un abrazo y a disfrutar mucho el partido, porque no sé si esto volverá a suceder.
A. G., Círculo Tradicionalista del Río de la Plata
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