¡Cueste lo que cueste se ha de conseguir!

Consigna de los Campamentos Legitimistas

¡Cueste lo que cueste se ha de conseguir! ¿Qué se ha de conseguir? Que Cristo, que es rey, se siente en el trono de mi corazón. ¿Qué es lo que se ha de conseguir? Que el rey legítimo se siente en el trono de Madrid.

¿Sabéis lo que acabo de hacer? Acabo de hacer una analogía.

¿Cuántas vidas hay? Dos, la natural y la sobrenatural. La natural la recibiste de Dios por medio de papá y mamá; la sobrenatural es la gracia que nos hace partícipes de la vida trinitaria.

Santo Tomás enseña que entre estas dos vidas se pueden establecer analogías, comparaciones; del mismo modo que en la vida sobrenatural tenemos que colaborar con la gracia de Dios para que Cristo reine en mi alma, es decir, que yo no viva en pecado mortal y que crezca en las virtudes y dones del Espíritu Santo, de la misma forma debemos trabajar para que el rey legítimo  -al que le han usurpado el trono- vuelva a sentarse en Madrid.

Pero la pregunta es ¿tú puedes salvarte a ti mismo? ¡No! Necesitas que Cristo Rey sea el que te salve; ¿tú que puedes hacer? Colaborar. Cristo es el que me salva, pero yo tengo que colaborar. Del mismo modo, ¿quién es el que va a hacer que España sea católica devolviéndole sus instituciones legítimas? El rey legítimo; y yo tengo que colaborar.  

Lamentablemente lo que está pasando hoy en muchos grupos que no son carlistas (la llamada derecha alternativa, la democracia cristiana; católicos liberales, en el fondo) es que lo que quieren es que España se salve, pero no a través del cauce de la legitimidad.

Que España se salve y sea católica, es decir, que sea un reinado social cristiano pero no con el rey legítimo. Y esto no se puede hacer; es como querer cocinar sin que haya fuego. Si el marco político y el marco conceptual en el que nos movemos es de democracia cristiana, es de Régimen del 78, es de derechos humanos, entonces es imposible que España sea verdaderamente católica. Muchos de esos grupos “quieren” que España sea católica y que se salven las almas (y gritan ¡viva Cristo Rey! y ¡viva el Papa! mientras ondean sus banderitas) pero el marco político en el que se mueven no lo quieren cambiar – que es el de la democracia liberal y revolucionaria. ¿Se puede salvar España con un marco de democracia liberal? No.

¿Nosotros tenemos que hacer que España vuelva a ser católica? No. Lo tiene que hacer el rey legítimo reinstaurando las instituciones tradicionales, pero nosotros tenemos que cueste lo que cueste conseguir que el rey vuelva a sentarse en Madrid.

¿Tú te puedes salvar? No, lo tiene que hacer Cristo. ¿Tú que tienes que hacer? Cooperar con Cristo. ¿Yo puedo hacer que España sea católica? No. Lo que tengo que hacer es trabajar y luchar cueste lo que cueste para que vuelva el rey legítimo de las Españas y cambie ese marco liberal.

¿Qué significa cueste lo que cueste? Lo que Dios te pida. A mí me ha pedido que haga unos campamento. Yo estaba allí en mi pueblo tan feliz, tan tranquilo, yo tenía unas semanas de vacaciones y ahora me estoy complicando aquí la vida con un campamento, levantándome prontísimo por las mañanas, yéndome a acostar muy tarde, buscando soluciones, organizando, preparando, haciendo compras, cuadrando cuentas (con lo caro que se ha puesto todo ahora con la guerra…) Sin embargo, les he dicho a vuestros padres “traiga a su hija, aunque usted no me pueda pagar todo”, “traiga a su hija, aunque me tenga que pagar en Navidad o cuando sea, no importa”. Porque cueste lo que cueste se ha de conseguir que vuelva el rey de España a la corte de Madrid; esto lo tenemos que tener bien claro, sino caeremos en las trampas de las tácticas del liberalismo moderado. (Curiosamente los tres generales que más han perjudicado al tradicionalismo político español han sido militares de tendencia conservadora: Narváez, Martínez-Campos y Franco).

Francisco Canals (vosotras no conocéis a Francisco Canals, catedrático de Metafísica en la Universidad de Barcelona donde yo estudié) tiene un artículo escrito en la revista Verbo en el año 1993 demostrando que la ruina de España son lo que llaman hoy las derechas, la ruina de España han sido lo que se llaman hoy los católicos liberales (los moderados, los conservadores), porque han querido en ese marco hacer una España Católica. Y eso no se puede; cada vez que lo intentan lo que hacen es arruinar más las cosas y darle más gasolina a lo que llaman las izquierdas. Nosotros no somos de izquierdas ni de derechas, nosotros somos de la Legitimidad.

¿Se está entiendo esto? Es muy importante. Canals en ese artículo lo que demuestra es que, durante 160 años (hoy ya son casi 200), los católicos con buenas intenciones han querido arreglar las cosas… ¡y no se puede arreglar nada mientras no se restaure la legitimidad, mientras no vuelva el rey a su trono, del que ha sido usurpado con grave injusticia social que no puede dejar indiferente a ningún cristiano corazón!

Esto se llama posibilismo. El posibilismo se traduce en posturas como “Bueno, como los carlistas parece que no pueden hacer nada, vayamos por el camino del bien posible”. Vox, ACdP, Opus, Comunión y Liberación… etc. Esta es la trampa, esta es la trampa, porque lo que están haciendo todos estos grupos es “ayudar” a que España nunca llegue a ser católica de verdad: sin instituciones católicas no puede haber ideas verdaderas ni costumbres sanas. La búsqueda del bien posible atenta contra la consecución del bien común.

Me decía el otro día un amigo, que se ha hecho miembro de uno de estos grupos conservadores, “Mira, Juan María, he descubierto ahí la fe encarnada y que realmente ahora mi vida adquiere un sentido cristiano y no sé qué…” y yo le contesté “¿No te das cuenta de que tú mismo te estás contradiciendo? Tú mismo me dices que el grupo ese  -(la gran mayoría de grupos han caído en esa trampa)- tiene mucha influencia social porque tiene universidades, y sale mucha gente preparada, abogados, médicos, científicos, políticos, administradores, economistas, con visión cristiana y blablá… ¿Así? ¿Y dónde se ve la influencia en la sociedad? ¿Y cómo es que España está cada vez peor si tiene ese grupo tanto poder (económico, sobre todo)? No sirve políticamente de nada para una sociedad cristiana; cuanta más influencia tienen casi que es peor, porque no han entendido que hay que salirse del marco político liberal, y no les importa si vuelve el rey de las Españas a la corte de Madrid, no les importa, ellos van a lo posible, a lo que parece eficaz (sin cuidar que sea verdadero) y que, a la larga, nos hace más daño”.

¿Entendéis qué es el posibilismo? El posibilismo es querer salvar España dentro del marco liberal, y por ende, anticatólico; el legitimismo es saber que España no será una cristiandad estable si no se restaura la justicia social cristiana, empezando por la usurpación regia.

Así que, consigna para el día de hoy, y para todo el campamento, y para toda vuestra vida “¡Cueste lo que cueste se ha de conseguir!”

Padre Juan María Sellas, Círculo Sacerdotal Cura Santa Cruz

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