Independencia y heterodoxia

Cinco de julio de 1811, Juan Lovera.

El 4 de julio de 1811, el congreso instituido en Venezuela discute la proclamación de la independencia política de Venezuela respecto a la metrópoli. El congreso se había constituido como Junta de defensa contra la usurpación del trono español cometida por José Bonaparte, tras la sublevación del cabildo de Caracas en 1810 contra los franceses.

Éste es un ejemplo de cómo las instituciones de urgencia, erigidas popularmente para defender la Monarquía católica frente al ataque napoleónico, fueron luego instrumentalizadas para destruirla. La infiltración liberal era profunda y atenazó la capacidad defensiva del Imperio.

Ante el brusco giro del congreso venezolano en 1811, el diputado por Mérida, presbítero Juan Vicente Maya, dijo:«No considero al congreso con facultades para esta declaratoria; porque la convocacción hecha á los pueblos fué para que eligiesen sus representantes para formar el cuerpo conservador de los derechos de Fernando VII».

La intervención del religioso resultó escandalosa ante la cámara. Entre las muchas réplicas, podemos destacar la de Juan Germán del Roscio, que decía: «por ingratitud, [los Borbones] perdieron cuantos derechos pudieran alegar á ella, y que aunque nosotros lo ignorábamos [las abdicaciones forzadas por Napoleón] el 15 de julio, nada ofrecimos más que conservarles lo que tuviesen, sin restituirles lo que por tantos títulos habían perdido; y queda anulada por consecuencia la conservaduría prometida incauta ó impremeditadamente».

Al igual que en las Cortes de Cádiz, los debates estuvieron controlados por los liberales y la ideología revolucionaria. Jamás dispusieron medida práctica alguna para la guerra. No tuvieron empacho en apelar a la pureza de la religión mezclando la arenga a los derechos nuevos, incluso contra los ministros de Cristo. Tampoco titubearon al mentir y retorcer los hechos, mostrando el día a día de los Parlamentos actuales. Los liberales aprovecharon la coyuntura para traer la heterodoxia e imponer la revolución.

FARO/Círculo Tradicionalista de Venezuela. H. Hernández