Continúa la criminalidad en Ecuador: homicidio en una iglesia parroquial de la ciudad de Manta

se mencionan también los casos de sacerdotes víctimas de la criminalidad, como los reverendos padres Fabián Arcos Sevilla y Maximiliano Estupiñán Gaisbauer

La criminalidad en Ecuador sigue siendo noticia, lo cual deja conmocionados a los ciudadanos de este querido país hispanoamericano, donde varios ámbitos sufren esta tragedia. La Iglesia no ha sido la excepción a que los antisociales hagan de las suyas.

La mañana del jueves 3 de septiembre de 2026, un hombre que estaba orando fue asesinado en el interior de la parroquia eclesiástica «Nuestra Señora de La Merced», ubicada en la urbe de la ciudad de San Pablo de Manta, Ecuador. Un sujeto armado entró al recinto santo y disparó contra el ahora occiso, quien era accionista y administrador de varias empresas pesqueras, pero registraba antecedentes penales, según el reporte de la Policía Nacional.

Este hecho conmocionó al resto de los fieles que fueron testigos de la tragedia. Lamentablemente, ha habido otros ataques armados en el interior de los templos y sus alrededores en distintas ciudades de Ecuador.

El más reciente ocurrió en la ciudad de San Gregorio de Portoviejo, en un sector llamado «Subidita al Cielo». Mientras celebraban las fiestas patronales de Santa Rosa de Lima y San Ramón Nonato cerca de la capilla, dos sujetos armados descendieron de una camioneta negra y dispararon contra los participantes, dejando cinco muertos y dos heridos.

En la Semana Santa de 2023, un ciudadano que era perseguido por sicarios armados entró al templo parroquial «Señor de los Milagros», de la ciudad de Jaramijó, buscando salvar su vida. Esto sembró el pánico colectivo debido a las detonaciones, lo que obligó a los fieles a refugiarse en dicho templo. Afortunadamente, no hubo muertos ni heridos.

La noche del 23 de noviembre de 2023, se reportó un ataque armado en las inmediaciones de la parroquia eclesiástica «Cristo Rey», ubicada en Puerto Bolívar, Machala. Mientras los fieles se encontraban en el atrio para participar en una ceremonia de bendición por la restauración del templo, varios delincuentes armados llegaron en una lancha y efectuaron disparos. El ataque obligó a los asistentes a refugiarse en el interior del recinto y dejó, lamentablemente, una víctima mortal.

En San Pablo de Manta, el 28 de diciembre de 2023, delincuentes entraron a una parroquia eclesiástica y asesinaron a dos individuos. Los sicarios descargaron múltiples disparos contra un hombre, generando terror entre quienes asistían a la misa.

Dentro de este terrible panorama, se mencionan también los casos de sacerdotes víctimas de la criminalidad, como los reverendos padres Fabián Arcos Sevilla y Maximiliano Estupiñán Gaisbauer.

Esto es solo una muestra de cómo la criminalidad ha golpeado las actividades de la Iglesia católica, y es doloroso mencionar otros casos más graves que han sucedido en diversos ámbitos sociales, como los ataques en los exteriores de los centros educativos (el más reciente ocurrió en una unidad educativa perteneciente a la congregación religiosa «Hogar de la Madre», en Portoviejo); los secuestros diarios (en la ciudad de Quito se han reportado varios casos, algunos hallados con vida y otros no); el tráfico de drogas, las extorsiones y los robos, que en muchos casos terminan trágicamente.

Pese a que el cuerpo policial y militar del país trabaja para contrarrestar estas actividades delictivas, no lo han logrado del todo, ya que los grupos criminales se desplazan hacia otros territorios para continuar con sus fechorías.

El año 2025 ha sido sumamente trágico debido al alto índice delictivo. Según el gobierno actual, en el presente año se ha reducido la tasa de homicidios; sin embargo, los últimos hechos demuestran la insuficiencia de las medidas para contener esta criminalidad que sigue operando, la cual se suma a otras crisis que afectan la calidad de vida de la ciudadanía ecuatoriana.

Agencia Faro. Ecuador. R.J. Arias

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