El pasado sábado 18 tuvo lugar la LXIII Reunión de Amigos de la Ciudad Católica, con un tema de interés sobresaliente: «El problema del clericalismo: ¿un ralliement permanente?». Se trataba, fundamentalmente, de reflexionar acerca de una de las tendencias más significativas del tratamiento eclesiástico sobre temas como la actualidad de la política católica o la relación con los poderes revolucionarios.

Las ponencias arrojaron luces notables sobre el asunto, mostrándose todas unánimes en el punto nodal: el clericalismo, entendido en el sentido de Augusto Del Noce, no fue una invención de los vientos conciliares o delirios progresistas o conservadores, sino una actitud prácticamente constante en la práctica de las relaciones entre los eclesiásticos y los poderes revolucionarios.
Danilo Castellano subrayó las acepciones del clericalismo, evitando constreñir la reflexión por una presentación unívoca de los términos. Subrayó el sentido ya citado delnociano del término, esto es, la actitud de los eclesiásticos de bendecir el estado de cosas, el ala marchante de la «Historia», con fines de componenda. Le siguieron Javier F. Sandoval (Sevilla) y Juan Oltra (Valencia), quienes se las vieron respectivamente con la relación entre clericalismo y hierocracia (tema lejos de ser superado de triste actualidad en algunos círculos nominalmente cercanos) y laicidad, invención voluntarista que pretendía travestir el liberalismo anticristiano de espacios de tolerancia, diálogo y colaboración.
Tras una pausa, continuó John Rao (Nueva York) sobre los vínculos del clericalismo y la ideología americanista, presentada falazmente como superación de conflictos con el liberalismo para acabar minando la política cristiana y sustituirla por la cultura liberal anglosajona. Tras ello, se presentó una síntesis de la colaboración de Bernard Bumont (París), cuyo nieto Étienne nos acompañó. Su tema fue una panorámica general del disfraz pastoral del clericalismo, desde el ralliement hasta los pactos entre el Vaticano y la República Popular China.

Siguió el almuerzo, donde como todos los años fue la ocasión para el intercambio de impresiones con los ponentes y los asistentes, así como el momento de saludar a viejos amigos de nuestras reuniones y dar la bienvenida a nuevos.
La primera hora de la tarde fue abierta por Félix Martín Antoniano (Madrid), tan caro a estas páginas, que trató el caso del clericalismo y su relación con los católicos españoles en el plano político, esto es, con los carlistas. Le siguió Luis María De Ruschi (Buenos Aires), quien presentó desde el plano canónico las falacias del anticlericalismo sinodal que, lejos de lo que puede parecer, responde a una maniobra típicamente clerical. Por último, cerró con un balance Miguel Ayuso (Madrid) insistiendo en que el clericalismo parece haber surgido como cizaña desde el primer momento de la siembra. La diferencia sustancial es que, antes del Concilio, se movería de manera paralela a un magisterio claro y nítido antimoderno, mientras que el nuevo escenario parecería hacer –o al menos querer– confluir teoría y praxis.
La convocatoria hasta el año próximo fue seguida de una larga despedida entre los asistentes, un centenar a lo largo de la jornada, de los que más de la mitad eran jóvenes, como se evidenció en las numerosas mesas del comedor. Además, es de destacar la presencia de amigos notables como Francisco José Fernández de la Cigoña, el único superviviente del grupo fundador, Estanislao Cantero, tan importante en la vida de la Ciudad Católica desde mediados de los años setenta, o Bernardino Marrero, hijo del famoso escritor Vicente Marrero. También la de los profesores José Joaquín Jerez, Andrés Gambra, Juan Cayón, Rudi Di Marco o Carlos Cárdenas. También estaba Juan Manuel Rozas, de la Fundación San Pío X, el Rvdo. P. Juan María Sellas, así como numerosos amigos de círculos de la Comunión Tradicionalista de Madrid, Valencia, Barcelona, Mallorca, Sevilla, Galicia o Asturias. Con un balance tan positivo, sólo nos resta aguardar al año próximo con grandes expectativas.
Agencia FARO
Deje el primer comentario