Otro sindicalismo es posible: crónica del caso de URA y las elecciones agrarias asturianas

La victoria de esta pequeña organización independiente, sin adscripción a ningún partido, sin presupuesto, con el trabajo de ganaderos en su tiempo libre, con el apoyo de un par de abogados vocacionales y con el evidente respaldo del sector, puso de manifiesto que el sistema falla y se le puede vencer

El pasado 17 de julio de este año jubilar, tras más de veinte años sin celebrarse elecciones, los hombres y mujeres del campo astur fueron llamados a elegir las organizaciones agrarias más representativas para formar parte del consejo consultivo de la consejería autonómica del ramo. A este hito no se llegó por casualidad y ahí estábamos para contarlo.

El estado del sector

Con la trasformación del régimen franquista en la actual socialdemocracia las hermandades, cofradías y demás entidades integradas forzosamente en el sindicalismo vertical, que en su día había fagocitado la vivaz fuerza rural española, dieron paso a diferentes organizaciones sindicales, unas de corte proletario, que aglutinaban a obreros manuales del campo, y otras, llamadas profesionales, que pretendían amparar a los agricultores y ganaderos propietarios (hoy autónomos). El sector todavía tenía la suficiente pujanza como para que en España hubiera miles de jornaleros. Hoy, reducido el mundo rural a semiesclavitud por la burocracia bruselense, las organizaciones sólo son representativas de los profesionales del campo que, en el caso de Asturias, rara vez cuentan con operarios, y si los tienen son pocos. Estamos pues ante organizaciones de propietarios de medios de producción (caserías, ganados, maquinaria, etc.) que suelen ser autónomos individuales o parte de sociedades de transformación agraria, de eminente carácter familiar, normalmente con un socio principal y el resto de los miembros de la familia como socios colaboradores con otros trabajos que permiten la subsistencia de la casería[i].

De aquellas antiguas organizaciones sobrevivieron ASAJA (vinculada al PP), COAG (vinculada a IU) y UCA (UPA en Asturias, vinculada al PSOE), que entonces integraban la extinta Cámara Agraria, corporación que el Gobierno de turno del Principado disolvió hace más de veinte años, repartiendo su patrimonio entre dichas organizaciones. Estas tres organizaciones y sus representantes han venido siendo la voz de nuestro agro desde entonces sin que mediara elección de ningún tipo.

El comienzo de un cambio

Pronto la brecha entre el sector real, con miles de ganaderos jóvenes que nunca votaron, y estas organizaciones se hizo cada vez más insalvable mientras los problemas endémicos del campo seguían sin resolverse. Bruselas y sus normas, la PAC, ataques del lobo, ataques del oso, enfermedades varias y sus vacunas con sus correspondientes efectos secundarios, burocracia, peleas con los turistas en los pueblos, cambios climáticos varios, bienestar animal, despoblación, fiscalidad, acceso a los servicios públicos, etc…

Ante este panorama surge (hace hoy escasos dos años) un grupo de ganaderos encabezados por un joven de 30 años que decide dar un golpe sobre la mesa. Entre estos ganaderos los hay ATP, ganaderos a título principal, y los hay con ganado combinado con otros trabajos; hay agricultores, apicultores, etc… todos hartos del sistema.

¿Sus primeros pasos? Exigir a la consejería la celebración de elecciones agrarias, entre otras muchas reivindicaciones. Ante la negativa de la Administración la respuesta fue evidente: comenzaron las tractoradas, a las que, por supuesto, las organizaciones partidistas evitaron adherirse (¿elecciones para qué?). El éxito fue rotundo y en febrero de 2024 más de doscientos tractores de toda Asturias colapsaron el centro de Oviedo, donde sus propietarios pasaron la noche acampando en la calle. Ante la masiva respuesta del sector, el consejero finalmente cedió y se comprometió, entre otras cosas, a celebrar elecciones antes del primer trimestre de 2025. La partida comenzaba[ii].

URA se consolida

Durante todo 2024 esta nueva organización, Unión Rural Asturiana (URA), hace frente a todos los problemas del sector, llevando la voz cantante y dejando en evidencia a los representantes de las viejas organizaciones que, vinculadas a los partidos, se irrogaban la representación del campo asturiano. El tesón y el evidente apoyo del sector, tanto de jóvenes como de no tan jóvenes, hizo que la presencia de URA fuera permanente y que nada se pudiera hacer sin contar con su opinión.

El tiempo fue pasando y la consejería no daba señales de organizar nada. Algunas de las viejas organizaciones directamente manifestaban en los medios de comunicación que las elecciones eran una pérdida de dinero y que ya estaban ellas representado al campo. El ánimo no cedía y URA seguió reivindicando todo lo que el sector necesitaba.

Y, por fin, elecciones

A primeros de 2025, a la vista de que las elecciones no se convocaban, y tras varias concentraciones, URA interpuso una demanda judicial exigiendo su celebración. El mismo día de admisión de la demanda la Consejería publicó la convocatoria de las elecciones para el 17 de julio. No fue el primer trimestre, como prometió el consejero, pero ya había fecha[iii]: tras más de veintitrés años el campo asturiano votaría de nuevo. Entre las candidaturas, además de los de siempre (ASAJA, COAG y UCA), estaba USAGA (con vínculos a nivel nacional) y, por fin, URA, de vocación estrictamente regional.

La diferencia de medios fue desde un primer momento evidente: las viejas organizaciones, con décadas de subvenciones a sus espaldas, contaban con locales, personal, redes externas e incluso apoyo de Bruselas. USAGA, federada a una organización de ámbito nacional, también conto con su apoyo económico. Sólo URA hizo una campaña contando únicamente con las cuotas de sus afiliados.

A pesar de la desigualdad de medios, las viejas organizaciones todavía intentaron impugnar las elecciones pidiendo su suspensión  como medida cautelar días antes de la votación. No entraremos en las razones jurídicas, pero sí diremos que la medida cautelar fue desestimada y que a la hora de publicar esta nota el proceso está pendiente de resolución.

El 17 de julio más de dos mil electores acudieron a las urnas y el resultado fue contundente: URA obtuvo más votos que las otras cuatro organizaciones juntas. ASAJA (afín al PP) no obtuvo ni siquiera representación. El sistema había perdido por goleada.

La victoria de esta pequeña organización independiente, sin adscripción a ningún partido, sin presupuesto, con el trabajo de ganaderos en su tiempo libre, con el apoyo de un par de abogados vocacionales y con el evidente respaldo del sector, puso de manifiesto que el sistema falla y se le puede vencer. Pero es preciso tesón, mucho tesón.

Ahora URA es la organización más representativa del campo asturiano. A juicio de este cronista, URA responde a una inspiración gremial de las gentes del campo. Aunque de diversas procedencias, con diferentes formaciones e intereses y dimensiones económicas dispares, todos ellos luchan por la dignidad del sector que da de comer a la patria y por la defensa de un medio de vida cada vez más asediado desde el extranjero, desde Madrid, desde Oviedo y desde el interior del mismo sector.

https://elcampodeasturias.es/2023/04/01/ura-somos-una-de-las-ultimas-balas-que-le-queda-a-la-asturias-agroganadera/

https://efe.com/principado-de-asturias/2024-02-08/el-campo-asturiano-protagoniza-una-tensa-protesta-que-colapsa-el-centro-de-oviedo/

https://www.elcomercio.es/asturias/elecciones-consejo-agrario-asturias-campo-20250717133152-nt.html

Agencia FARO/V.G.

***

[i]la casería asturiana es un concepto muy diferente a otros, en particular el vascongado, que no solo ha modificado su nombre en breves fechas por el de caserío, sino que, este último, conforma solo la casa y las tierras aledañas. En asturias la casería, que correspondía al mayorazgo, está integrada por la casa, el hórreo o panera, las tierras colindantes y todas las fincas que posea la familia con independencia de donde se ubiquen e incluso los derechos sobre los montes o pastos comunales.

[ii] La tractorada se saldó con 4 ganaderos imputados y procesados, que gracias a la buena labor de los abogados de esta organización fueron absueltos.

[iii] La fecha no era baladí. Tras el 16 de julio Virgen del Carmen y en pleno verano cuando todo el campo esta a la hierba. Si ese día hacía bueno la asistencia sería mínima, nadie dejaría de aprovechar e día para recoger la hierba por ir a votar. La consejería lo sabía.

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