En el día V de agosto del Año del Señor de MMXXVI, en vísperas de la fiesta patronal del Divino Salvador del Mundo, Patrono de estas tierras de la provincia que lleva su nombre, tuvo lugar la I Peregrinación oficial del Círculo tradicionalista carlista «Divino Salvador del Mundo».

DEL COMIENZO DE LA JORNADA
A la hora décima de la mañana, los miembros del Círculo se congregaron frente al Palacio Nacional, al pie del monumento dedicado a Su Majestad la Reina Doña Isabel I de Castilla, cuya memoria permanece inseparable de la empresa evangelizadora de las Españas en el Nuevo Mundo y del nacimiento de la Cristiandad en estas provincias.
Bajo la mirada de la Reina Católica, cuya fidelidad a la Iglesia y cuyo celo por la propagación de la Fe marcaron el destino de estas tierras, los asistentes se dispusieron a iniciar la peregrinación con espíritu de oración, disciplina y fraternidad.
Como acto inaugural fue leída solemnemente la Ordenanza del Requeté, publicada en enero del año de MCMXXXIV, recordando el espíritu de servicio, sacrificio, obediencia, disciplina y fidelidad que distinguió a los gloriosos requetés y que continúa siendo ejemplo para cuantos desean servir a Dios conforme a la Tradición Católica.
Terminada su lectura, los presentes renovaron interiormente su propósito de vivir aquellas virtudes cristianas que hicieron del Requeté una milicia al servicio de Dios y de la causa legítima.
DE LA PEREGRINACIÓN
Concluido el acto inaugural, los peregrinos emprendieron su marcha hacia la Santa Iglesia Catedral Metropolitana del Divino Salvador del Mundo, recorriendo en orden las calles del Centro Histórico de San Salvador.
La procesión se desarrolló con el debido recogimiento, procurando que toda la jornada conservase un carácter eminentemente religioso y evitando cualquier manifestación impropia del espíritu cristiano que animaba la actividad.
Más que una demostración exterior, la peregrinación quiso ser una pública profesión de la Fe Católica y una humilde súplica por la restauración del orden cristiano en las antiguas provincias de la Monarquía Católica.
DEL SANTO ROSARIO
Llegados a la Santa Iglesia Catedral Metropolitana, los miembros del Círculo ingresaron guardando el silencio y la reverencia propios de la Casa de Dios.
Ante el Divino Salvador del Mundo, Patrono de la Nación, fue rezado íntegramente el Santo Rosario Tradicional con las Intenciones Carlistas por la Cristiandad y la Hispanidad, conforme al formulario preparado para el Círculo. Durante los distintos misterios se elevaron súplicas por la Santa Iglesia Católica, por el Romano Pontífice, por el triunfo del Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo, por la Cristiandad, por la Hispanidad, por la auténtica Monarquía Católica Tradicional, por la perseverancia de quienes trabajan por la defensa de la Tradición y por todos los fieles difuntos.
Concluido el Santo Rosario, y permaneciendo reunidos a los pies de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana, los asistentes entonaron con profundo recogimiento el himno «Tú Reinarás», proclamando públicamente la soberanía de Nuestro Señor Jesucristo sobre las almas, las familias, los pueblos y las naciones, renovando así su adhesión al ideal del Reinado Social de Cristo, fundamento de toda auténtica civilización cristiana.
El Rosario y el canto constituyeron el centro espiritual de toda la peregrinación y fueron ofrecidos al Divino Salvador del Mundo para que bendiga el nacimiento y el futuro apostolado del Círculo.

DE LA CONVIVENCIA FRATERNA
Concluidos los actos religiosos, los asistentes se trasladaron a un café del Centro Histórico, donde tuvo lugar una reunión fraterna en un ambiente de cordialidad y alegría.
Durante la misma se celebró el feliz término de la primera actividad oficial del Círculo Tradicionalista Carlista «Divino Salvador del Mundo», compartiéndose impresiones acerca de la peregrinación y dando gracias a Dios por haber permitido su buen desarrollo.
Asimismo, se deliberó sobre las próximas actividades espirituales, culturales y formativas que el Círculo habrá de organizar para contribuir, según sus posibilidades, a la difusión de la Tradición Católica y al fortalecimiento de los vínculos de fraternidad entre sus miembros.
Este primer encuentro confirmó el deseo común de perseverar en la obra comenzada, confiando siempre en la Providencia Divina.
CONSIDERACIÓN FINAL
La jornada del V de agosto del Año del Señor de MMXXVI permanecerá como un hito fundacional en la historia del Círculo Tradicionalista Carlista “Divino Salvador del Mundo”.
Bajo la protección del Divino Salvador del Mundo, de la Santísima Virgen María y de la memoria imperecedera de la Reina Católica Doña Isabel de Castilla, quedaron inaugurados los trabajos de este Círculo en las antiguas tierras del Reino de Guatemala, con el firme propósito de servir a Dios, conservar íntegra la Fe Católica, promover la Tradición de las Españas y cultivar las virtudes cristianas que hicieron grande a nuestra civilización.
Que este primer paso sea también el comienzo de una obra fecunda, realizada siempre con humildad, perseverancia y espíritu sobrenatural, para mayor gloria de Dios y bien de las almas.
Dado en la ciudad de San Salvador, en la festividad del Divino Salvador del Mundo, a V de agosto del Año del Señor de MMXXVI.
Por Dios, la Patria y el Rey,
¡VIVA EL DIVINO SALVADOR DEL MUNDO!
Círculo Tradicionalista «Divino Salvador del Mundo»
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