Hace unos meses los lectores del medio sensacionalista de información religiosa Infovaticana se levantaron con una misteriosa noticia: el medio de Gabriel Ariza habría sido adquirido por una asociación llamada Ius Canon, «dedicada a la promoción de la transparencia y el derecho en la Iglesia», como parte «de un proyecto respaldado por un grupo de jóvenes empresarios comprometidos con el fortalecimiento del periodismo independiente en el ámbito religioso».
Naturalmente, ni de la tal asociación, ni de Juan Gutiérrez, que entonces se presentaba como «responsable del proyecto y consejero delegado de la nueva etapa», se pueden encontrar más referencias en la web. Sí hay más menciones a Ius Canon en la propia Infovaticana. Se trataría de un «estudio jurídico» últimamente prodigado en la defensa de las víctimas del llamado «caso Lute» (al menos sobre el papel o, mejor dicho, sobre la pantalla) que demanda el acceso a la documentación del caso y apunta al entonces Obispo de Chiclayo, Robert Prevost, hoy León XIV, como responsable de su mala gestión.
Sin embargo, el hecho de que el nombre del abogado concreto que, según se dice, defiende a las víctimas, sea el de Javier Tebas Llanas (patrono de la Fundación ISSEP junto a Marion Marechal, Gabriel Ariza y Kiko Méndez Monasterio) y que la dirección postal del responsable de la política de privacidad de Infovaticana, según se informa en la propia web, sea la misma que la de su despacho profesional en Madrid (Tebas Coiduras, sito en una vivienda unifamiliar en el número 28 de la calle Ángel Cavero), induce a pensar que todo queda en casa (léase la órbita de VOX).
Cuál sea la intención detrás del mal disimulado cambio de titularidad es cosa que fiamos de momento a la curiosidad del lector que quiera profundizar.
Agencia FARO
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