Nueva en el Carlismo. Mis primeras impresiones

Acerca de los Campamentos Legitimistas de jóvenes

A título personal, quiero compartir mi alegría de haber participado en el primer campamento legitimista de jóvenes tradicionales. Gran acierto por parte de mi director espiritual y la impecable coordinación del Padre Juan María Sellas en llevarlo a cabo junto con otros sacerdotes y los profesores Didier Martín y Juan Andrés Oria de Rueda.

El campamento tuvo lugar en Cuenca, en el Monasterio San Miguel de las Victorias, adentrados en el bosque de Priego. Cada mañana nos despertaba el sol y nos saludaban los pájaros, en la cima de unas vistas que agradecían a Dios.

Muchos jóvenes de todas partes de España hicimos nobles lazos para una sola causa: defender la tradición cristiana.

La formación de estos cuatro días fue muy coherente y fidedigna. Los temas fueron: Historia del Carlismo, Dinastía española, La fortaleza como escudo del alma, Doctrina del Carlismo, Legitimidad y Repercusiones sociales del Carlismo.

Lo más importante de cada día era el momento de la misa tradicional, la cual desafortunadamente, muchos no la tenemos en nuestras ciudades, como es el caso de Burgos. Teníamos el día lleno y completo con distintas actividades: oración por la mañana, canto, actividad física y deporte, adoración al Santísimo, Santo Rosario, rutas por el bosque, ofrenda de coronas a los mártires Carlistas, los varones disfrutaron del río, ratos de juegos de mesa, tertulias, dos charlas de formación por día, veladas cada noche, las suculentas comidas y las meditaciones de la noche con el Padre Sellas.

En particular, el campamento me está dando luces para mi día a día en defensa de la fe tradicional, descubriendo el veneno del liberalismo que se nos infiltra sibilinamente. Como propósito y fruto de estos días, me he ofrecido en dar soporte de creación de contenido para las redes sociales de las Juventudes Tradicionalistas de la Comunión Tradicionalista.

Quiero finalizar diciendo que ha sido un campamento completo; espero que los frutos del campamento se concreten en nuestras vidas y en nuestra acción política.

¡Viva Cristo Rey!

¡Vivan las Españas!

¡Viva Enrique V!

Carmen Giovanna Flor Wong

 

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