Larramendi, empresario y carlista

MADRID, ESPAÑA- Ya nos hemos ocupado con anterioridad del primero de los actos celebrados en honor de Ignacio Hernando de Larramendi con motivo del centenario de su nacimiento. Se trató de su labor cultural en las Españas americanas. Hoy lo hacemos del tercero, que ha tenido lugar en el auditorio MAPFRE-Abante, sito en la Plaza de la Independencia, con cóctel posterior en la terraza del edificio con unas impresionantes vistas del Parque del Retiro. El tema: las aportaciones de Larramendi a la empresa española de la segunda mitad del siglo XX.

Ignacio Hernando de Larramendi y Montiano (1921-2001), a mediados de los años cincuenta del siglo pasado, se hizo cargo de una pequeña aseguradora, la Mutualidad de la Agrupación de Propietarios de Fincas Rústicas de España (MAPFRE), y la convirtió en una gran multinacional del sector. Pero lo hizo al margen de los criterios de la economía liberal, sino asentado firmemente en los principios del tradicionalismo, más tarde recogidos por la doctrina social de la Iglesia, sobre todo entre los pontificados de León XIII y Pío XII.

En el acto, presentado por Luis Hernando de Larramendi y Martínez, presidente de la Fundación que lleva el nombre de su padre, y en el que intervinieron José Manuel Martínez y Antonio Huertas, sucesores de éste en la presidencia de MAPFRE, se presentó un libro titulado Larramendi, el arquitecto del seguro moderno. Y durante el acto, en el que estuvieron presentes directivos de MAPFRE, miembros de la familia Larramendi, así como amigos y correligionarios de don Ignacio, como Andrés Gambra y Miguel Ayuso, se estrenó también un documental sobre su actividad empresarial.

Ignacio Larramendi fue requeté voluntario en la guerra con dieciséis años y tuvo un importante peso en la Agrupación Escolar Tradicionalista, primero, y en la la dirección de la Comunión Tradicionalista después, hasta que a mediados de los años cincuenta se entregó en cuerpo y alma a MAPFRE, llevando a ella sus convicciones.

Su padre, Luis Hernando de Larramendi y Ruiz (1882-1957), fue secretario político del Rey Don Jaime e inspirador del Decreto por el que el Rey Don Alfonso Carlos instituyó para después de su muerte la Regencia en la persona de Don Javier de Borbón Parma. 

Agencia FARO