G. García Vao

¿«Drakar» o «Land Rover»?

Ya hemos abordado en esta columna el espinoso aunque fascinante tema del destino final de nuestros quizá no-tan-queridos difuntos. El fascista abajofirmante se mostró firmemente…


¡Yo soy la Tradición!

Pertenezco a esa categoría de personas que ha vivido los tiempos oscuros del más rancio Ultracatolicismo, bajo el férreo yugo de Benedicto XVI. Porque les…


¡Tallista! ¡¡Tallista!!

Infectados como estamos todos de idealismo, nos cuesta mucho aceptar que nuestra razón, pese a sus muchas debilidades, es perfectamente capaz de conocer la naturaleza…


Encomio del Código Penal

Lo prometido es deuda: por la presente, me dispongo a embarcarme en la ardua, ingrata y solitaria tarea de realizar una apología razonable del futuro…


La anabolena de Ana Bolena

Quizás en un futuro alguien dirá que mi amor por mi lengua materna es absolutamente exagerado, tanto más cuanto que tengo tendencia a embarcarme en…


Un ramito de violetas

Si Cecilia siguiese con vida o si, habiendo nacido mucho después, comenzase hoy su carrera musical, sería una facha de la peor categoría. De nada…


Las dos muertes de Lorca

La idea central de este artículo se la debo a un buen y viejo amigo que ha dedicado toda su vida a cosas tan absolutamente…



No, no, no

Tres veces en la historia del cine el adverbio «no» repetido tres veces ha merecido, por su simplicísima elocuencia, condensar toda la tensión dramática de…


Flora Robson, Emperatriz de China

Sé que muchos lectores están inquietos con la aparentemente total falta de perspectiva de «actualidad» que está tomando la columna semanal de –supuesto– humor que…