El FBI vigilará a grupos tradicionalistas

Jonathan Watts/The Guardian

En las últimas horas se ha filtrado a los medios estadounidenses un informe interno del FBI —teóricamente limitado al estado de Virginia— que coloca bajo el foco de vigilancia de los servicios secretos a los denominados «católicos radicales tradicionalistas», considerados en adelante como elementos potencialmente peligrosos. En concreto, se los define como «Extremistas Violentos Motivados Racial o Étnicamente» —RMVE, según sus siglas en inglés—. El informe explica que «reclutan efectivos dentro de la Iglesia Católica». La excusa de esta decisión está en proteger a la población «de la amenaza de la “supremacía blanca”». Tal como refiere el FBI, entre ellos se encuadra «el grupo más numeroso de antisemitas convencidos» de EE.UU. El informe señala como elementos característicos «ideales sociales extremadamente conservadores con respecto a las mujeres».

No obstante, es digno de mención que dicho informe cita expresamente a la Hermandad San Pío X y a otros grupos, como se puede ver en las imágenes que se adjuntan más abajo

El sesgo de este informe se explica cuando aparece la expresión «hostilidad hacia el derecho al aborto» —de lo que se acusa a los «católicos radicales tradicionalistas»—, porque para el sistema liberal, el crimen del aborto de niños no nacidos no es extremismo sino uno de sus pilares, además de un enorme negocio.

Es fácil entender el peligro que supone este informe. Más allá de la apertura de expedientes de investigación en el estado de Virginia, los «católicos radicales tradicionalistas» pueden ser el punto de partida para combatir desde el Estado la fe católica tradicional, con la excusa del «supremacismo blanco» y con el respaldo de las agendas políticas abortistas y de los grupos autodenominados LGTBI. 

Recordemos también que la UE está desarrollando su propia normativa contra «grupos radicales y extremistas», de momento, sin este alcance.

 

Agencia FARO. A. Herrero.